En esta entrevista, conversamos con el Lic. Gerardo de Lago, presidente de ASIS Capítulo México 217, sobre los desafíos actuales de la industria, el papel de la tecnología, la colaboración con autoridades y la importancia de construir una cultura empresarial enfocada en la gestión estratégica de riesgos.
ASIS International es la organización global más reconocida dedicada a la promoción y profesionalización de la seguridad en todos sus niveles. Fundada en 1955, ASIS reúne a profesionales de la seguridad de todo el mundo y ofrece certificaciones internacionales, educación continua y una plataforma de intercambio de mejores prácticas. En México, el Capítulo ASIS Ciudad de México 217 se ha consolidado como una de las voces más influyentes en el fortalecimiento del sector de la seguridad privada.
ME.- ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta el sector de la seguridad privada en México actualmente?
Gerardo de Lago.- Uno de los principales desafíos es la falta de homologación en la regulación a nivel nacional, lo que genera disparidades en estándares, requisitos y cumplimiento según cada estado. Esto encarece la presencia regional y nacional. A esto se suma la informalidad de muchos prestadores de servicios, la baja capacitación del personal operativo y la competencia desleal de empresas que operan sin cumplir con la normatividad.
Además, la seguridad privada se sigue consideran-do como un «gasto necesario» y no como una ventaja competitiva o valor agregado. Esto provoca que se busque el menor gasto posible, lo cual repercute en bajos salarios y una alta rotación de personal, lo que genera una reputación negativa para el gremio.
ME.- ¿Cómo ha evolucionado el rol de la seguridad privada en la protección de empresas ante la creciente incertidumbre económica y política?
Gerardo de Lago.- La seguridad ha pasado de ser un elemento periférico a una función estratégica en muchas organizaciones. Hoy, el director de seguridad participa activamente en la gestión de riesgos, la continuidad del negocio y la toma de decisiones.
En este contexto, la seguridad privada funge como brazo ejecutor de esta gestión estratégica, aportando valor y no sólo representando un costo operativo.
ME.- ¿Qué medidas deberían tomar las empresas para fortalecer su seguridad ante el aumento del crimen organizado y la violencia?
Gerardo de Lago.- Lo primero es realizar un análisis integral de riesgos que permita identificar vulnerabilidades. Toda estrategia de seguridad debe basarse en este análisis, para asegurar que cada peso invertido tenga un impacto real.
Luego, se debe diseñar una estrategia con tres pilares: 1) inteligencia, 2) prevención y 3) resiliencia. Esto incluye protocolos claros, capacitación constante e integración tecnológica inteligente.
Finalmente, la seguridad es responsabilidad de todos. Delegarla no implica olvidarse de ella; hay que fomentar una cultura de seguridad en todos los niveles.
ME.- ¿Cómo ve el futuro de la tecnología aplicada a la seguridad en México? ¿Qué innovaciones están marcando la pauta?
Gerardo de Lago.- El futuro es prometedor y está marcado por la inteligencia artificial: análisis predictivo, reconocimiento facial en tiempo real, videovigilancia inteligente y ciberseguridad avanzada.
La clave está en la interoperabilidad y en una interfaz operativa sencilla. El reto no es la tecnología en sí, sino su correcta configuración e integración para asegurar el retorno de inversión esperado.
ME.- ¿De qué manera la colaboración entre el sector privado y las autoridades puede mejorar la seguridad empresarial?
Gerardo de Lago.- La colaboración permite compartir inteligencia, coordinar respuestas y fortalecer la presencia institucional. Debe haber canales de comunicación ágiles y participación activa en mesas de seguridad.
El sector privado aporta tecnología y conocimi-ento del entorno; el público, autoridad y fuerza institucional. Ambos sectores estamos del mismo lado: buscamos entornos seguros para nuestras comunidades, y debemos organizarnos mejor que el crimen organizado, que ya lo hizo.
ME.- ¿Qué papel juega ASIS Capítulo México en la profesionalización y certificación de los profesionales de seguridad en el país?
Gerardo de Lago.- ASIS Capítulo México ha sido un pilar en la formación de profe-sionales. Destacan nuestras certificaciones internacionales: CPP, PSP y PCI, reconocidas como estándares globales.
Fomentamos el intercambio de buenas prácticas, educación continua y networking entre especialistas a través de comunidades de práctica en seguridad logística, manejo de crisis, ciberseguridad, seguridad escolar, entre otras.
Con más de tres décadas de trayectoria, hemos elevado significativamente el perfil del profesional de seguridad en México.
ME.- ¿Cómo pueden las empresas justificar la inversión en seguridad en tiempos de recortes presupuestarios y crisis económica?
Gerardo de Lago.- La seguridad debe entenderse como inversión en continuidad operativa, reputación y confianza. Un incidente puede costar mucho más que una buena estrategia preventiva.
El profesional de seguridad moderno debe saber priorizar y demostrar el valor de cada peso invertido. Las empresas proactivas están mejor preparadas para enfrentar crisis que aquellas que esperan que «nada pase».
ME.- ¿Qué mensaje le daría a los empresarios que aún subestiman la importancia de contar con estrategias de seguridad bien estructuradas?
Gerardo de Lago.- En el entorno actual, la seguridad ya no es opcional: es una condición para operar. Subestimarla es exponerse a pérdidas evitables.
Una estrategia sólida protege activos y brinda certeza a clientes, socios y colaboradores. Invertir en seguridad es invertir en la viabilidad futura de la empresa.