Luego de participar en Cuatrociencia, donde se explayó sobre la musicología como ciencia y su interacción con otras disciplinas, Mónica Gudemos, etno/arqueomusicóloga y docente de la Facultad de Artes de la UNC, se mostró satisfecha por la experiencia: “Es importante difundir cómo trabajamos con las comunidades actuales y pasadas, para explicar cómo manejan un concepto de sonido y música a veces muy diferente del nuestro. Conocer nuestras culturas originarias es una verdadera necesidad”, afirma.

La musicología es la ciencia que estudia la producción musical de los diferentes pueblos del mundo, según explica la especialista y aclara que se dedica a la etnoaarqueomusicología, que tiene dos vertientes. Por un lado, la arqueomusicología que es la sistematización de la musicología aplicada al estudio de la música de las antiguas culturas (en su caso, las culturas de la América prehispánica del área andina); y por otro lado, la etnomusicología lleva a un trabajo más antropológico con las culturas actuales.

La musicología comparte herramientas y métodos de estudio con otras áreas del conocimiento, como la biología, la arqueología y la antropología, entre otras. Analiza principalmente lo relacionado con la cultura musical de un pueblo. “Y no es sólo estudio de acústicos o análisis en laboratorios de los instrumentos, sino todo aquello que hace al contexto en el que esa música se produce. Para ello tenemos que apelar, por ejemplo, a las pinturas rupestres, a las antiguas crónicas o a los códices mesoamericanos, para obtener la mayor cantidad de datos posibles”, comenta.

Ceremonias que se resisten al paso del tiempo

En su viaje más reciente, Gudemos enfocó sus investigaciones en las culturas aborígenes del noroeste argentino. Esta experiencia le permitió comprender que aún en la actualidad las comunidades aborígenes argentinas conservan circuitos ceremoniales sagrados. Esto significa que los pueblos se reúnen masivamente en determinadas épocas y se apropian socialmente del espacio a través de la expresión musical.

La musicología como herramienta para reconstruir nuestra identidad“Lo más importante es el legado cultural que estos pueblos nos transmiten. Es fascinante ver cómo hay correspondencias culturales desde épocas prehispánicas hasta la actualidad, más allá de todos los niveles de vinculación y globalización que existen culturalmente en la lógica contemporánea”, apunta. Y agrega: “Todos estos años de estudio nos han llevado a definir sistemas musicales claramente predeterminados en América prehispánica, hemos encontrado sistemas de ingeniería acústica muy bien hechos, lo que da por tierra con muchos preconceptos respecto de la calidad de la música prehispánica antes de la conquista”.

Respecto al aporte de la musicología, Gudemos sostiene que sirve para conocer mejor a nuestras culturas. “América Latina ya dejó de ser sólo el producto de una conquista. Conocer el pasado de los pueblos, sus alcances tecnológicos y sobre todo músico-culturales, ayudan a comprender mejor esta cosmovisión, la manera de pensar de estas culturas y que no todo lo que aprendimos es cierto”.

Respecto a la megamuestra que la Casa de Trejo realizó del 15 de marzo al 14 de abril, Gudemos valoró la apertura de la UNC con el evento. “Si nuestras investigaciones quedan en una biblioteca, en un laboratorio, en una revista científica o en un congreso especializado, no tienen sentido. La investigación debe volver a la comunidad en todas las formas posibles para que realmente cobre función social”, sintetizó.

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