Por Marco Cosío

No cabe duda de que la inteligencia artificial (IA) ha transformado la manera en que entendemos y operamos en el mundo actual. Entre la enorme cantidad de aspectos que se están viendo reformados por esta tecnología disruptiva están los edificios inteligentes donde habitamos y trabajamos. A medida que éstos se conectan cada vez más, la IA se convierte en una herramienta práctica para simplificar la complejidad, mejorar la eficiencia y respaldar operaciones más ágiles y sostenibles, optimizando la gestión y funcionamiento de la industria inmobiliaria y de instalaciones.

Esta tendencia se aprecia claramente en el mercado: según Insight Ace Analytic, el valor global del segmento de la IA en edificios e infraestructuras inteligentes en 2024 fue de $40,100 millones de dólares, mientras que se proyecta que alcanzará los $338,500 millones a lo largo de una década (en 2034), lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) 2025-2034 de 23.9%.

Sólo como referencia, el mercado de edificios inteligentes en general (que, en 2024, tenía un valor de $103,000 millones de dólares) podría alcanzar los $827,700 millones para 2034, de acuerdo con la estimación de Global Market Insights, con un CAGR 2025-2034 de 24.4%, con lo cual se observa que el ritmo de crecimiento de la IA en el segmento de edificios inteligentes es muy similar al del mercado de Smart Buildings en su conjunto.

Un enfoque híbrido de la IA que adapta la técnica adecuada a cada situación La IA ayuda a múltiples tareas. Destacan, por ejemplo, el mantenimiento predictivo, al permitir anticipar fallas en elevadores, calderas, etcétera; la seguridad y vigilancia inteligente, que habilita una visibilidad continua por computadora para detectar anomalías y para un control de accesos avanzado, y la eficiencia energética, mediante la gestión de los sistemas de HVAC, la iluminación y el uso de espacios para reducir consumo y emisiones.

La complejidad que representa cada uno de estos aspectos es impresionante. Hablemos de un caso: el control de las luces desde el smartphone en una sala de reuniones. Para que esto ocurra, es necesario que el foco se comunique con el teléfono celular a través de un dispositivo IoT conectado a la nube; que el smartphone identifique la luz mediante modelado de datos; y que una aplicación o interfaz integre todo y muestre los controles relevantes.

Imagine escalar esto a miles de dispositivos en múltiples edificios, desde sistemas de calefacción, HVACs, sensores de temperatura, cámaras de seguridad, medidores de energía y paneles de incendios. Es visible cuán esencial es la IA para simplificar esta gran tarea y darle sentido a todo.

Ahora bien, ¿cuál es la mejor forma de facilitar esta gestión? En Siemens estamos claros de que es con enfoques de IA híbridos y sencillos, tales como:

  • Automatización basada en reglas: activa acciones según condiciones establecidas.
  • Enriquecimiento semántico basado en Machine Learning: interpreta y clasifica datos brutos del edificio.
  • Machine Learning predictivo: analiza patrones y datos históricos para detectar anomalías ocultas.
  • Configuración basada en archivos: gestiona datos estructurados de sistemas de gestión de edificios (BMS).

Para facilitar la gestión de las infraestructuras, existe Building X, que demuestra cómo la IA híbrida, combinada con modelos de datos estandarizados, conectividad en la nube y aplicaciones intuitivas, puede simplificar las operaciones y lograr un proceso sostenible. Entre los diversos escenarios donde crea una diferencia, podemos hablar de Comfort AI, que analiza datos de climatización, pronósticos meteorológicos y tendencias de ocupación para mantener condiciones interiores óptimas. Como esta herramienta, están también Energy Manager, Operations Manager y otras, para cada aspecto que la industria de los edificios inteligentes necesite cubrir.

Los edificios con estas tecnologías no se construyen de la noche a la mañana, pero cuando se tienen el enfoque y la plataforma tecnológica adecuados, todo encaja y la gestión se vuelve más fácil, cómoda y eficiente.

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