Por Armando Zúñiga Salinas
Vicepresidente Nacional de Comunicación de COPARMEX
En un entorno global cada vez más interconectado, las decisiones que se toman en organismos internacionales tienen un impacto directo en la competitividad de las empresas, la generación de empleos y el desarrollo económico de los países. Por ello, la participación de México en la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no debe verse como un evento protocolario, sino como un espacio estratégico donde se construyen las reglas que influirán en el futuro del trabajo.
La presencia de una delegación empresarial mexicana encabezada por el presidente nacional de COPARMEX, Juan José Sierra Álvarez, representa mucho más que una participación institucional. Significa que la voz de quienes generan empleo, invierten, innovan y asumen riesgos en nuestro país está siendo escuchada en el principal foro laboral del mundo.
La OIT es uno de los pocos organismos internacionales donde gobiernos, trabajadores y empleadores participan en igualdad de condiciones. Este modelo tripartito ha permitido, durante más de un siglo, construir consensos que promueven el trabajo digno, la productividad y la paz laboral. Para México, participar activamente en estos espacios es fundamental, ya que muchas de las tendencias laborales que hoy discutimos tienen su origen o inspiración en los acuerdos que ahí se generan.
Temas como la transformación digital, la inteligencia artificial aplicada al trabajo, las nuevas formas de empleo, la productividad, la capacitación permanente, la formalización laboral, la inclusión y las condiciones laborales del futuro están marcando la agenda internacional. Los empresarios mexicanos no pueden limitarse a observar estos cambios; deben formar parte de la conversación en la que se diseñan.
Desde COPARMEX entendemos que el empleo digno y la competitividad no son objetivos opuestos. Por el contrario, las economías más exitosas del mundo son aquellas que han logrado equilibrar el bienestar de los trabajadores con la productividad de las empresas. Esa es la visión que México necesita impulsar en los foros internacionales.
Durante los trabajos de la Conferencia también se analizaron algunos de los retos más relevantes que enfrenta nuestro país. Entre ellos destacan la necesidad de fortalecer el Estado de derecho, generar mayor certeza jurídica para las inversiones y mejorar las condiciones de seguridad. Estos factores no solo son preocupaciones empresariales; son elementos indispensables para atraer capital, crear empleos de calidad y aprovechar plenamente oportunidades como el nearshoring.
Hoy más que nunca, México compite por inversiones con otras regiones del mundo. Las empresas globales evalúan aspectos como la estabilidad regulatoria, la seguridad, la disponibilidad de talento y la certidumbre institucional antes de decidir dónde instalar una planta, un centro de distribución o un hub tecnológico. Por ello, la agenda laboral no puede analizarse de manera aislada; forma parte de una visión integral de competitividad nacional.
La participación de COPARMEX en la Conferencia Internacional del Trabajo también envía un mensaje importante: el empresariado mexicano está comprometido con la construcción de soluciones. No acudimos únicamente a señalar problemas, sino a aportar propuestas que permitan generar más oportunidades para millones de trabajadores y sus familias.
En momentos en que México debate temas trascendentales como la reducción de la jornada laboral, la productividad, la capacitación para la economía digital y la atracción de inversiones, resulta indispensable mantener una presencia activa en los organismos internacionales donde se comparten experiencias y mejores prácticas.
Las grandes transformaciones económicas y laborales no se construyen en aislamiento. Se construyen dialogando, aprendiendo y participando. Por eso es tan relevante que COPARMEX mantenga una presencia sólida en la OIT y en los principales espacios internacionales de discusión.
Porque cuando la voz de los empresarios mexicanos está presente en el mundo, también lo están las aspiraciones de millones de trabajadores, emprendedores y empresas que todos los días contribuyen al crecimiento de nuestro país.
México necesita más inversión, más productividad y más empleo formal. Y para lograrlo, también necesita estar presente donde se define el futuro del trabajo.
La competitividad de México no solo se construye dentro de nuestras fronteras; también se defiende y se impulsa en los grandes foros internacionales donde se diseña el mundo laboral del mañana.