Por Gisselle Acevedo

El abuso emocional es un patrón de comportamiento en el que una persona somete repetidamente a otra a actos no físicos de agresión o manipulación que afectan negativamente su bienestar. Las personas que sufren abuso emocional pueden experimentar consecuencias significativas en su salud mental, como baja autoestima, dudas sobre sí mismas, depresión y ansiedad. Este tipo de abuso es particularmente dañino porque no deja marcas visibles, pero puede erosionar lentamente la confianza y el sentido de identidad de la víctima.

En una relación de pareja, el abuso emocional puede manifestarse a través de discusiones constantes, donde uno de los miembros utiliza tácticas de manipulación para controlar al otro. Es importante recordar que las conductas abusivas de los demás nunca son culpa de la víctima. Reconocer las señales de abuso emocional es el primer paso para afrontar la situación y buscar ayuda. Los expertos en salud mental recomiendan desarrollar un plan de seguridad y considerar la posibilidad de abandonar una relación tóxica si se está sufriendo daño.

El abuso emocional no se limita a las relaciones románticas; también puede ocurrir en amistades, relaciones familiares, e incluso en el ámbito laboral. Los adultos mayores y los niños son especialmente vulnerables a este tipo de abuso, ya que pueden depender de sus cuidadores o figuras de autoridad. El objetivo del abuso emocional es aislar y silenciar a la víctima, utilizando tácticas como el aislamiento, las amenazas, la retención de afecto y la manipulación emocional.

Abuso emocional en parejas: Cómo identificarlo y afrontarlo AUTOR: UNSPLASH

Abuso emocional en parejas: Cómo identificarlo y afrontarlo AUTOR: UNSPLASH

Reconocer las señales de abuso emocional puede ser complicado, ya que a menudo son sutiles. Sin embargo, es crucial prestar atención a cómo te hacen sentir las acciones de la persona abusiva. Si te sientes aislado, con baja autoestima, o dependiente de la persona que te maltrata, es posible que estés en una relación emocionalmente abusiva. Estos sentimientos pueden llevar a cambios en tus hábitos de sueño, alimentación o higiene, y aumentar el riesgo de desarrollar trastornos del estado de ánimo.

Las consecuencias del abuso emocional pueden ser devastadoras. Las víctimas no solo experimentan ansiedad y depresión en tasas más altas, sino que también pueden tener un mayor riesgo de sufrir trastornos alimentarios, trastornos por consumo de sustancias o incluso considerar el suicidio. El abuso emocional ataca la autonomía y el sentido de identidad de la víctima, erosionando su confianza y autoestima.

Afrontar el abuso emocional requiere reconocer la realidad de la situación y tomar medidas para abordarla. Construir una red de apoyo es fundamental para mejorar la relación o para animarse a dejarla, especialmente si la situación es complicada o peligrosa. Hablar con un profesional de la salud mental puede proporcionar ideas y sugerencias sobre cómo obtener ayuda y comenzar el proceso de recuperación.

Si no estás listo para abandonar la relación, considera establecer límites con la persona abusiva y cumplir con tu palabra si los viola. Desarrollar un plan de seguridad es esencial para reducir el riesgo de sufrir lesiones o daños. Recuerda que, aunque no puedes controlar cómo te trata una persona abusiva, sí puedes controlar tu respuesta y buscar ayuda para sanar.

La terapia es una de las formas más efectivas de curarse del abuso emocional. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es particularmente útil para ayudar a las personas a regular sus sentimientos y pensamientos, y ajustar sus conductas cuando sea necesario. Con ayuda y apoyo, puedes comenzar a recuperar tu confianza y sentido de identidad, mejorando tu salud mental y calidad de vida en general.

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