La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI México) alertó sobre el incremento de fraudes inmobiliarios en el país. De acuerdo con su presidente nacional, Karim Oviedo Ramírez, durante 2024 se identificaron más de 3,800 intentos de fraude, de los cuales el 70% se efectuaron a través de medios digitales.

“Las denuncias aumentaron de 120 en 2023 a 230 en 2024, pero eso representa apenas la punta del iceberg. La mayoría de las víctimas no denuncia por desconfianza o por tratarse de montos menores”, explicó.

Zonas con mayor incidencia

Entre las ciudades con mayor número de casos reportados destacan:

  • Ciudad de México – 38%
  • Estado de México (zona conurbada) – 19%
  • Guadalajara – 16%
  • Monterrey y Mérida – 10% cada una
  • Guanajuato – 8%

El 75% de los fraudes detectados están relacionados con arrendamientos, mientras que el resto corresponde a intentos de compraventa.

Modus operandi de los estafadores

Entre las principales prácticas fraudulentas se encuentran:

  • Solicitud de anticipos para apartar propiedades inexistentes
  • Presión con frases como “te la van a ganar”
  • Publicación de anuncios falsos en plataformas digitales
  • Uso de identificaciones falsas y contacto exclusivo por WhatsApp

“Uno de los fraudes más comunes es pagar renta sin haber visto el  inmueble ni al supuesto arrendador”, advirtió Oviedo Ramírez.

Recomendaciones para prevenir fraudes

La AMPI México emitió una serie de recomendaciones para evitar ser víctima de estas estafas:

  • Acudir personalmente al inmueble antes de firmar contratos o efectuar pagos
  • Verificar la identidad del arrendador o vendedor
  • Consultar a un notario o profesional  inmobiliario certificado
  • Desconfiar de ofertas que parezcan demasiado atractivas
  • Revisar el historial del desarrollo ante Profeco
  • Confirmar que las preventas cuenten con permisos y que los desarrolladores tengan buena reputación

Coordinación con autoridades municipales

La AMPI México ya trabaja en conjunto con municipios como Querétaro, Tulum y Mazatlán en el desarrollo de semáforos de riesgo inmobiliario, un sistema que clasifica los proyectos en colores rojo, naranja o verde, según su situación legal y permisos de construcción.

“Buscamos que los compradores e inversionistas tengan información clara para evitar caer en proyectos ilegales o sin futuro”, afirmó.

Llamado contra la xenofobia y por una planeación urbana sostenible

En otro aspecto, Oviedo Ramírez hizo un llamado a frenar discursos xenófobos relacionados con la gentrificación. “México debe construir más vivienda para todos. No se trata de correr a nadie, sino de planear ciudades sostenibles, bien conectadas y con servicios”, dijo.

Para el representante de AMPI, la solución no radica en restringir la inversión extranjera, sino en promover la descentralización del desarrollo habitacional, invertir en infraestructura y generar alternativas de vivienda en distintas regiones del país.

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