La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) expresó su preocupación por los incrementos al Impuesto Sobre Nómina (ISN) y la creación de nuevos gravámenes en diversas entidades del país. La organización señaló que estas medidas, incluidas en los Paquetes Fiscales 2026 de las entidades federativas, podrían afectar de manera significativa la competitividad regional y la capacidad de las MiPyMEs para generar y sostener empleo formal.
COPARMEX advirtió que, en al menos 16 estados, se identifican presiones fiscales adicionales. En Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima y Nuevo León se han presentado ajustes directos al ISN, mientras que otras entidades —entre ellas Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Morelos, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz y Yucatán— han planteado nuevos derechos, incrementos al predial u otras cargas administrativas sin modificar la tasa del impuesto sobre nómina.
De acuerdo con la Confederación, estas variaciones fiscales se están promoviendo sin que exista, en todos los casos, una evaluación previa de su impacto económico, ni un compromiso claro con la transparencia, la eficiencia del gasto y el fortalecimiento de la infraestructura estratégica. La organización destacó que la creación o incremento de impuestos debe estar acompañada de un entorno que brinde seguridad, energía suficiente y certeza jurídica, elementos indispensables para que las empresas continúen invirtiendo.
Asimismo, COPARMEX señaló que el incremento al ISN tiene repercusiones directas sobre el empleo formal. Citó el ejemplo de Nuevo León, donde estudios de organismos empresariales indican que un aumento al impuesto afectaría al 94.2% de las MiPyMEs y elevaría sus costos en promedio 6.6%, obligando a algunas a ajustar precios, detener inversiones o limitar contrataciones.
La Confederación recordó que, en los últimos años, los gobiernos estatales han enfrentado menores transferencias federales y mayores responsabilidades, lo que ha derivado en una búsqueda acelerada de nuevas fuentes de recaudación. Sin embargo, insistió en que ninguna entidad debería avanzar hacia nuevas cargas fiscales sin antes asegurar una administración eficiente y plenamente transparente.
En un contexto global marcado por presiones regulatorias, incrementos en insumos y competencia internacional intensa, COPARMEX destacó que elevar impuestos sin consensos técnicos amplifica los riesgos para la productividad y la movilidad social. También subrayó que un mayor encarecimiento de la formalidad podría empujar a pequeños negocios hacia la informalidad, afectando a empleados, empresas y gobiernos por igual.
La Confederación hizo un llamado a los congresos estatales para que, en las discusiones fiscales vigentes, se prioricen la competitividad regional, la atracción de inversiones y la generación de empleos formales. Recordó que 27 de las 32 entidades mantienen tasas de ISN iguales o menores al 3%, y que colocarse por encima de ese umbral podría poner en desventaja a cualquier estado frente a otros más competitivos en el marco del T-MEC y la relocalización de cadenas de suministro.
Finalmente, COPARMEX reafirmó su compromiso con las MiPyMEs —a las que reconoce como el motor de la economía nacional— y con la construcción de un entorno que fortalezca la inversión, impulse el empleo formal y garantice condiciones de desarrollo para las familias mexicanas.