“Hay miles de innovaciones sin usar y millones de personas con ideas poderosas excluidas del sistema actual”, asegura Kopeikin.

En un mundo donde menos del 3% de las innovaciones llegan al mercado mediante el sistema tradicional de capital de riesgo, surge FirstGen como un proyecto disruptivo que pretende transformar radicalmente la forma en que se crean, escalan y financian empresas innovadoras. En entrevista exclusiva para Mundo Empresarial, Clémence Kopeikin, Global Head of Government Partnerships y Chief Impact Officer de FirstGen, explica cómo esta plataforma, que inicia operaciones internacionales desde México, busca democratizar el acceso a la innovación y a las oportunidades económicas.

“Hay miles de innovaciones sin usar y millones de personas con ideas poderosas excluidas del sistema actual”, asegura Kopeikin.

El problema del sistema actual

FirstGen parte de una crítica profunda al modelo de capital de riesgo, vigente desde 1946, que privilegia a unos cuantos y deja fuera tanto a innovadores como a instituciones académicas. Según Kopeikin, muchas empresas fracasan no por la calidad de sus ideas o servicios, sino por comportamientos negativos de sus líderes, como la ambición desmedida o la falta de visión a largo plazo.

“Hemos identificado no solo los problemas del sistema, sino también las causas de por qué fracasan las empresas. Nuestro modelo elimina esas causas desde el inicio”, explica.

Una solución estructural y escalable

FirstGen propone un ecosistema integral que incluye:

Una plataforma para creación de empresas, donde cualquier innovador puede someter su idea.

Un sistema de validación global, que evalúa si hay mercado y demanda antes de invertir recursos.

Mecanismos de escalamiento de pymes existentes, utilizando inteligencia artificial, comercio electrónico y análisis de big data.

Un banco propio, que financia las empresas creadas dentro del ecosistema.

Una fundación con impacto social, enfocada en combatir desigualdades como el hambre, el acceso a vivienda y la equidad de género.

“Queremos que cualquier persona, desde cualquier parte del mundo, pueda convertir su idea en una empresa viable, sin depender de redes de poder o grandes capitales”, afirma.

Un modelo de propiedad compartida

El modelo también redefine la estructura de propiedad intelectual: las ideas se convierten en empresas en las que el innovador forma parte del capital, junto con académicos y desarrolladores que participaron en su creación. Posteriormente, estas empresas pueden ser adquiridas por líderes de industria, generando beneficios compartidos.

México como punto de partida global

La plataforma eligió a México como su punto de partida internacional por la apertura de su gente y la visión estratégica de sus líderes. FirstGen encontró eco en instituciones como el CCE, y entabló conversaciones directas con su presidente Francisco Cervantes.

“México fue el primer país en apostar por esta visión, y siempre será recordado por eso. El programa Elevate México nació aquí, y ahora se está expandiendo a otros países”, detalla Kopeikin.

Un futuro compartido

FirstGen ya trabaja en 22 ciudades mexicanas y busca escalar soluciones para pequeñas y medianas empresas locales, a la par que implementa su tecnología para crear empleos y fortalecer la reputación de México como una nación innovadora.

El compromiso es claro: transformar un sistema excluyente en un motor de desarrollo incluyente, justo y global. Desde México, FirstGen busca demostrar que las ideas, con el modelo correcto, realmente pueden cambiar el mundo.

“Queremos construir soluciones únicas desde México para el mundo, eliminando barreras, creando empleo y aprovechando el talento local”, concluye Kopeikin.

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