En medio del nuevo escenario global marcado por la imposición de aranceles de Estados Unidos a múltiples países, incluido México, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) llamó a fortalecer la unidad entre gobierno y sector privado para enfrentar la revisión del T-MEC y los eventuales embates comerciales que puedan surgir en 2026. “Tenemos que ponernos la camiseta de la Selección Nacional. En Washington debemos hablar con una sola voz: todos somos México”, enfatizó el nuevo presidente del organismo “José Medina Mora”.
Durante una conferencia, el líder empresarial subrayó que los aranceles no son un fenómeno exclusivo contra México: “Estados Unidos ha aplicado esta política al resto del mundo. La parte positiva es que, en los análisis que hemos hecho, el escenario más probable es que el T-MEC continúe, pero con aranceles”. Sin embargo, insistió en que, aun en ese escenario, lo fundamental es asegurar que las reglas de origen se cumplan para mantener las ventajas del libre comercio.
El presidente del CCE destacó que la relación económica entre ambos países es profunda y estratégica: “México es el socio comercial más relevante para Estados Unidos. Superamos a China y Canadá; somos el país que más les vende y también el que más les compra. También hemos documentado inversiones mexicanas que generan empleo en territorio estadounidense”.
Inversión: la prioridad para impulsar el crecimiento
Ante los cuestionamientos sobre los nuevos consejos y comités empresariales creados por el Gobierno federal, el dirigente del CCE aclaró que no se trata de organismos que resten representatividad al sector privado. “El CCE mantiene la interlocución institucional del empresariado. Los nuevos consejos buscan destrabar proyectos y promover el desarrollo regional, algo urgente para el país”.
El líder empresarial señaló que México enfrenta un crecimiento económico insuficiente, pese a su dinamismo, por lo que el objetivo es elevar la inversión total al 25% del PIB. “Hoy estamos alrededor del 22%. Nos falta. Si destrabamos los proyectos detenidos de las grandes empresas, eso atraerá más inversión”. Adelantó que se dará seguimiento prioritario a 10 proyectos emblemáticos, especialmente en energía, un sector que considera fundamental para permitir el desarrollo de industrias tecnológicas y centros de datos.
Asimismo, celebró la nueva figura de inversión mixta —próxima a publicarse— que permitirá la participación conjunta del sector público y privado. “No podemos caer en la idea de que solo debe invertir el Estado o solo los privados. Necesitamos inversión de todos”.
Relación con el Gobierno: diálogo, pero sin oficialismo
Ante la pregunta sobre el tipo de relación que tendrá con la administración federal, el presidente del CCE fue claro: “El CCE no es oficialismo ni oposición. Es institución”. Señaló que el diálogo será permanente y de carácter institucional, con el objetivo de destrabar inversiones y fortalecer la competitividad del país.
Respecto a la postura de organismos como la CONCANACO, que han expresado su inconformidad con ciertos señalamientos públicos, sostuvo que el diálogo será la vía para lograr su reincorporación: “Nada que no pueda solucionarse conversando”.
Aranceles: una realidad que llegó para quedarse
Sobre la aprobación reciente de aranceles para países con tratado comercial, el dirigente reconoció que pueden tener efectos inflacionarios, pero aseguró que son consecuencia del nuevo contexto mundial. “Bienvenidos al mundo de los aranceles. Es la misma realidad que enfrenta Estados Unidos. Lo importante es cuidar que estos mecanismos den ventaja competitiva a México”.
Señaló que el país debe prepararse para esta nueva dinámica global, donde las cadenas de suministro cambiaron tras la pandemia y donde la relocalización trae nuevas oportunidades, siempre y cuando exista energía suficiente, infraestructura y certeza regulatoria.
Mensaje al empresariado mexicano
Finalmente, el presidente del CCE envió un mensaje directo a las empresas del país: “Lo único cierto es la incertidumbre. Todas las inversiones tienen riesgo, pero México tiene enormes oportunidades. Estamos en la región más competitiva del mundo y con acceso al mercado más grande del planeta. Necesitamos que los empresarios crean en México”.
Afirmó que muchas de las inversiones que están llegando al país no se hacen pensando solo en el corto plazo: “Las empresas que vienen están viendo a México a 10, 20 y 30 años. Tenemos que levantar la mirada”.
Los tres pilares de José Medina Mora Icaza para fortalecer al empresariado mexicano desde el CCE.
1. Unidad del sector empresarial
Este pilar coloca a la cohesión del empresariado mexicano como eje central de la gestión. La visión de José Medina Mora parte de que un sector empresarial fragmentado pierde capacidad de incidencia, mientras que uno unido puede dialogar con mayor fuerza y legitimidad.
La unidad implica:
Fortalecer la coordinación entre los distintos organismos que integran el CCE.
Construir consensos internos para presentar posturas comunes ante el gobierno y la sociedad.
Superar intereses particulares en favor de una agenda empresarial nacional.
Convertir al CCE en un interlocutor sólido, representativo y confiable.
La meta es que el empresariado tenga una sola voz frente a los grandes retos económicos, sociales y políticos del país.
2. Desarrollo inclusivo y sostenible
El segundo pilar reconoce que no puede haber crecimiento económico duradero sin inclusión social. Bajo esta visión, la empresa es vista como un actor clave para reducir desigualdades y generar bienestar compartido.
Este eje contempla:
Impulsar el empleo formal como la principal herramienta de desarrollo social.
Promover mejores condiciones laborales, salarios dignos y capacitación.
Apostar por la sostenibilidad ambiental y la responsabilidad social empresarial.
Integrar a las mipymes, mujeres y jóvenes a las cadenas productivas.
Alinear la competitividad con criterios sociales y ambientales.
El objetivo es transitar hacia un modelo donde el crecimiento económico beneficie a más personas y regiones del país.
3. Estado de derecho y certeza jurídica
El tercer pilar se enfoca en la defensa del Estado de derecho como condición indispensable para la inversión y la confianza. Medina Mora ha sido consistente en señalar que sin reglas claras no hay desarrollo.
Este eje incluye:
Respaldar el respeto a la legalidad, la Constitución y las instituciones.
Exigir certeza jurídica para las empresas nacionales y extranjeras.
Combatir la inseguridad y la impunidad que afectan la actividad productiva.
Promover un entorno regulatorio claro, justo y predecible.
Fortalecer el diálogo institucional con los tres niveles de gobierno.
«La finalidad es garantizar un clima de negocios que permita invertir, crecer y generar empleo con confianza»- José Medina Mora.