En un contexto donde la automatización y el manejo eficiente de los datos son clave para la competitividad, LORIOT, una empresa suiza pionera en redes IoT de largo alcance (Long Range Internet of Things), está revolucionando la forma en que las industrias y gobiernos administran información sensible, monitorean infraestructuras y anticipan riesgos.

Julian Studer, fundador y CEO de la compañía, conversó con Mundo Empresarial sobre la propuesta tecnológica de LORIOT, que combina software embebido, redes privadas y alta seguridad, con una misión clara: crear sistemas IoT completamente aislados del internet público para resguardar datos críticos.

“Nuestro software es como el cerebro de una red IoT inteligente. Se instala directamente en los servidores del cliente, garantizando autonomía total y máxima protección frente a ciberataques”, explica Studer.

Una tecnología pensada para el futuro… y la seguridad

A diferencia de soluciones tradicionales en la nube, LORIOT ofrece servidores privados que no dependen de proveedores externos como Telmex o Telcel. Esta arquitectura garantiza que los datos sensibles —como los de sectores bancarios, petroleros o gubernamentales— nunca salgan de los entornos controlados del cliente.

La plataforma de LORIOT permite instalar y gestionar redes con facilidad: en tan solo dos minutos, cualquier empresa puede conectar hasta diez sensores para comenzar a probar su sistema gratuitamente. Esto fue clave en sus inicios hace una década, cuando la empresa irrumpió en el mercado con una alternativa ágil, accesible y robusta, frente a soluciones costosas y complejas que dominaban el entorno IoT.

Inteligencia artificial como motor interno

Aunque LORIOT no ofrece soluciones de IA directamente al usuario, sí la utiliza en su desarrollo interno para agilizar procesos y mejorar la calidad del software.

“La IA es el internet de esta nueva era. Quienes no la integren van a desaparecer”, afirma Julian con contundencia.

El uso de IA les permite optimizar su código, reducir errores y lanzar actualizaciones más seguras y eficientes. Por otro lado, son sus clientes quienes aplican IA sobre los datos que recopilan con sensores LORIOT, como lo ha hecho Saudi Aramco, que ha instalado sensores de vibración en sus ductos para detectar anomalías antes de que se conviertan en tragedias.

Casos de uso que transforman industrias

Los sensores de LORIOT se aplican en sectores tan diversos como el energético, el automotriz, el agrícola y el aeroespacial. Entre los casos de éxito destaca el uso en aeropuertos y ciudades europeas inteligentes, donde ayudan a monitorear la calidad del aire, los niveles de ruido y la recolección de basura de forma eficiente, reduciendo hasta en un 80% los costos operativos.

En el sector agrícola, sus soluciones han permitido reducir el uso de agua en grandes plantaciones de azúcar hasta en un 80%, al indicar exactamente dónde y cuándo regar. Y en la industria alimentaria del Reino Unido, sensores en trampas de roedores permiten una acción inmediata, evitando pérdidas millonarias por alimentos contaminados.

¿Y en México?

LORIOT ya tiene presencia en América Latina, y su CEO considera que México es un mercado clave, aunque aún va rezagado respecto a Europa y Medio Oriente.

“Veo mucho potencial en gobiernos, farmacéuticas y la industria automotriz y petrolera. El reto es impulsar proyectos que ya están transformando ciudades enteras en Europa”, afirma.

La visión de la empresa a cinco años incluye seguir expandiendo su portafolio de tecnologías de conectividad y protocolos de comunicación. Consciente de que no hay una única solución para todos los casos, LORIOT apuesta por plataformas flexibles donde cada cliente pueda elegir qué tecnología aplicar, según sus necesidades.

En palabras de Julian Studer:

“No se trata de imponer tecnología, sino de demostrar que invertir en IoT no es un gasto, es una estrategia de ahorro, seguridad y competitividad a futuro.”

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