Por Javier Grifaldo CPP, CICP, DES, DSI

Consultor en Seguridad y Gestión de Riesgos

La Copa Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará por primera vez en tres países —México, Estados Unidos y Canadá—, representa no solo un evento deportivo sin precedentes, sino también una oportunidad única para que México proyecte su imagen ante el mundo. Las sedes mexicanas de Ciudad de México (CDMX), Guadalajara (Jalisco) y Monterrey (Nuevo León) albergarán miles de turistas, jugadores, funcionarios internacionales y periodistas, convirtiéndolas en centros neurálgicos del evento deportivo más importante del planeta. Sin embargo, esta magnitud también trae consigo desafíos estructurales que deben ser gestionados con sumo cuidado, principalmente en términos de seguridad pública.

La seguridad del Mundial 2026 no solo involucra la protección de los asistentes, sino también la preservación del orden social, la estabilidad económica y el bienestar de los habitantes locales. México, aunque tiene experiencia en manejar grandes eventos internacionales, enfrenta una realidad compleja: un entorno de delitos de alto impacto, presencia del crimen organizado y vulnerabilidades en infraestructura pública. En este contexto, el país deberá implementar medidas de seguridad excepcionales que integren la tecnología avanzada, la coordinación interinstitucional y la participación activa de la sociedad civil para garantizar que el Mundial 2026 se celebre de manera segura, tanto para los turistas como para los mexicanos.

Este artículo aborda, de manera exhaustiva, los delitos más relevantes que podrían afectar al Mundial 2026, los escenarios de riesgo específicos en cada sede, las estrategias de seguridad necesarias y las acciones recomendadas para mitigar estos riesgos. Un análisis detallado de las implicaciones de seguridad, que va más allá de lo evidente, busca proporcionar un marco de acción claro y efectivo para todos los actores involucrados en la organización y protección de este evento global.

1. Panorama Delictivo y Riesgos de Impacto en las Sedes del Mundial

Ciudad de México: Violencia urbana, fraudes y cibercriminalidad

La Ciudad de México, sede más grande y emblemática del Mundial 2026, enfrenta varios desafíos de seguridad derivados de su tamaño, complejidad social y la presencia del crimen organizado. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para reducir los índices de violencia, la capital sigue siendo una de las áreas más afectadas por delitos de impacto. Entre los principales riesgos que enfrenta la CDMX durante el Mundial, destacan:

•Delitos de oportunidad en zonas de concentración masiva: En eventos de esta magnitud, las grandes concentraciones de personas —como las que se verán en torno al Estadio Azteca y otros puntos turísticos de la ciudad— crean un ambiente propicio para delitos como robos a turistas, hurtos de carteras y teléfonos y fraudes en servicios. Los delincuentes, tanto locales como foráneos, pueden aprovechar el desorden y la distracción de los asistentes para robar objetos personales o cometer estafas relacionadas con el transporte o alojamiento.

•Cibercrimen y fraudes electrónicos: La digitalización de servicios durante eventos de gran escala como el Mundial aumenta el riesgo de fraudes electrónicos. Los turistas, al comprar boletos en línea o hacer transacciones en plataformas no reguladas, pueden ser víctimas de phishing, robo de identidad y fraude bancario. Asimismo, los ciberataques a las plataformas de venta de boletos o a sistemas de pago para servicios asociados al evento pueden afectar tanto a la experiencia del visitante como la reputación de los organizadores del evento.

•Delitos organizados: Los carteles de narcotraficantes que operan en la Ciudad de México, como el Cártel de Sinaloa y el CJNG, podrían intentar infiltrarse en el evento para realizar lavado de dinero o extorsionar a empresas turísticas y de servicios. Además, la presencia del crimen organizado también podría generar violencia en puntos de alta concentración, como tianguis o mercados de artesanías, donde turistas puedan ser víctimas de extorsión o de delitos de alto impacto.

•Turismo sexual y explotación infantil: El turismo sexual y la explotación infantil son preocupaciones recurrentes en grandes eventos internacionales. Las autoridades deben estar preparadas para detectar redes de trata de personas, que podrían aprovechar la llegada de turistas y la masificación de personas para realizar actividades ilícitas. Para mitigar esto, se deberán implementar protocolos internacionales de protección y capacitación a las fuerzas de seguridad.

Jalisco: Control del territorio, narcotráfico y violencia organizada

Guadalajara, una de las sedes más emblemáticas del país, enfrenta su propio conjunto de retos relacionados con la seguridad. El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene una presencia significativa en el estado, lo que plantea un escenario complejo de riesgos:

•Delitos violentos derivados de la lucha entre cárteles: Jalisco ha sido escenario de enfrentamientos violentos entre cárteles rivales, lo que ha generado un aumento en los índices de violencia en ciertas áreas del estado. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, es posible que las balaceras y tiroteos se desborden en zonas cercanas a eventos masivos. Además, los turistas podrían convertirse en víctimas de secuestros exprés o asaltos a mano armada, especialmente en áreas más alejadas de los centros turísticos.

•Extorsión a empresas locales: El CJNG y otros grupos criminales están involucrados en actividades de extorsión contra empresas que operan en el sector de turismo, transporte y entretenimiento. Las empresas que trabajan con el Mundial, como los hoteles, restaurantes, agencias de transporte y empresas de logística, podrían verse obligadas a pagar “derecho de piso” o enfrentar consecuencias violentas.

•Criminalidad relacionada con el turismo: El turismo masivo puede generar delitos oportunistas en lugares como el centro histórico de Guadalajara, las zonas arqueológicas y los parques recreativos. Los delincuentes podrían explotar la inexperiencia de los turistas, vendiendo productos falsificados, ofreciendo transportes ilegales o cobrando tarifas excesivas por servicios.

Nuevo León: La violencia del narcotráfico y la extorsión empresarial

Monterrey, siendo la capital de Nuevo León y un centro financiero clave del norte del país, enfrenta un panorama de seguridad particularmente complicado:

•Violencia del narcotráfico: La presencia de carteles en la región ha aumentado los niveles de violencia en áreas suburbanas y rurales, aunque la ciudad de Monterrey ha gozado de un nivel de seguridad relativamente más estable. A pesar de los esfuerzos de la Fuerza Civil y otras autoridades locales, la posibilidad de balaceras o bloqueos de carreteras es una amenaza que debe ser considerada durante el Mundial. Los turistas, que se trasladan de un punto a otro, podrían ser blanco fácil de robos o incluso de agresiones físicas.

•Extorsión empresarial: Los grupos delictivos que operan en Monterrey también se dedican a extorsionar a empresas locales en sectores clave. Esto podría afectar a las empresas que operan en el sector de servicios para el Mundial, como aquellas que brindan servicios de transporte, seguridad y alojamiento. Estas empresas se verían presionadas a pagar extorsiones para protegerse de ataques violentos o secuestros.

•Seguridad pública y eventos alternos: Además de los partidos de fútbol, Monterrey será escenario de otros eventos masivos en lugares como el Parque Fundidora o el Auditorio Banamex. La seguridad de estos eventos dependerá de la capacidad de las autoridades y las empresas privadas para coordinar sus esfuerzos en la prevención de altercados públicos y agresiones en eventos masivos.

2. Escenarios Críticos y Riesgos Potenciales

Escenario 1: Aumento de la criminalidad durante el evento

Con la afluencia masiva de personas y la creciente concentración en zonas específicas como estadios, centros comerciales y puntos turísticos, el riesgo de delitos oportunistas como robos, hurto de carteras, fraudes y estafas se incrementará. Las autoridades de seguridad deben estar preparadas para manejar estos incidentes, evitando que pequeños delitos desborden la seguridad pública.

Escenario 2: Infiltración del crimen organizado en sectores clave

Los grupos criminales pueden intentar infiltrarse en el evento para extorsionar o proteger sus intereses ilegales, tanto en los sectores de transporte como en el de alojamiento. Las operaciones de lavado de dinero o los delitos relacionados con drogas podrían convertirse en un problema si no se gestionan adecuadamente.

Escenario 3: Desbordamiento de las autoridades en situaciones de emergencia

En situaciones de crisis masiva, como ataques terroristas, disturbios públicos o colapsos en infraestructura crítica (como el sistema de transporte público), las autoridades locales podrían ser superadas. Es fundamental que haya un plan de contingencia claro, con comités de crisis formados y recursos disponibles para responder de inmediato.

3. Estrategias y Medidas Recomendadas

Gobierno y sector público

•Coordinación interinstitucional: Las fuerzas federales, estatales y municipales deben tener una comunicación fluida y trabajar en conjunto para gestionar las amenazas de forma efectiva. La gestión centralizada de información y la respaldo mutuo entre los diferentes niveles de gobierno serán clave para asegurar una respuesta rápida y adecuada a las emergencias.

•Uso de tecnologías avanzadas: Las autoridades deben implementar sistemas de monitoreo en tiempo real con cámaras de seguridad, drones y sensores de movimiento para detectar amenazas potenciales y interrumpir delitos antes de que se materialicen.

Empresas privadas y corporativas

•Seguridad privada de calidad: Las empresas de seguridad privada que participen en la protección de eventos deben contar con personal altamente capacitado, equipamiento avanzado y un plan claro para manejar tanto delitos menores como situaciones de crisis mayores.

Población civil y turistas

Educación y prevención: Las autoridades y organizaciones civiles deben llevar a cabo campañas de sensibilización sobre los delitos más comunes, como el robo de pertenencias y fraudes electrónicos. También se deben educar a los turistas en comportamientos seguros y en el uso de servicios oficiales para minimizar los riesgos de ser víctima de un delito.

Conclusión: Un Mundial Seguro y Exitoso

La Copa Mundial de Fútbol 2026 no solo será un evento deportivo de talla mundial, sino también una prueba crucial de la capacidad de México para gestionar la seguridad de grandes eventos. Con la coordinación adecuada entre las autoridades gubernamentales, las empresas privadas y la sociedad civil, es posible no solo minimizar los riesgos, sino también dejar un legado de seguridad y resiliencia que marque un precedente para futuras ediciones de eventos internacionales en el país.

México tiene la oportunidad de mostrar al mundo que puede ser un anfitrión de talla mundial, comprometido con la seguridad y el bienestar de sus visitantes, y preparado para enfrentar cualquier desafío de manera eficiente y proactiva.

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