Por Javier Grifaldo CPP, CICP, DES, DSI

Consultor en Seguridad Integral y Cultura Organizacional

Introducción: México en la frontera de las placas tectónicas

México se encuentra ubicado en una de las regiones geológicas más activas del planeta, donde interactúan cinco placas tectónicas: la Placa de Cocos, la Placa de Norteamérica, la Placa del Pacífico, la Placa de Rivera y la Placa del Caribe. Esta interacción constante provoca una alta sismicidad, con eventos que van desde temblores imperceptibles hasta terremotos devastadores.

Cada año, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) registra más de 25,000 movimientos telúricos, de los cuales alrededor de 2,000 son perceptibles por la población. Aunque la mayoría tienen magnitudes menores a 5.0, los grandes sismos ocurren de manera cíclica, y su impacto depende tanto de su magnitud como de la preparación de la sociedad.

Panorama histórico: sismos que marcaron la historia de México

1. El gran sismo de 1985

•Fecha: 19 de septiembre de 1985

•Magnitud: 8.0

•Epicentro: Michoacán, a 350 km de la Ciudad de México

•Impacto:

•Entre 5,000 y 45,000 fallecidos según diversas fuentes.

•Más de 250,000 personas sin hogar.

•Miles de edificios colapsados en la capital.

•Colapso de hospitales, escuelas y oficinas gubernamentales.

Aprendizaje clave: Este evento dio origen al Sistema Nacional de Protección Civil, cambios drásticos en los códigos de construcción y una cultura social de prevención que hasta ese momento no existía.

2. El sismo del 2017

•Fecha: 19 de septiembre de 2017 (32 años después del de 1985)

•Magnitud: 7.1

•Epicentro: Puebla-Morelos

•Impacto:

•326 fallecidos, de los cuales 187 en la Ciudad de México.

•44 edificios colapsados en la capital.

•Miles de heridos y pérdidas económicas multimillonarias.

Aprendizaje clave:

A pesar de la mejora en infraestructura y preparación, quedó claro que aún existían edificios vulnerables, deficiencias en la inspección y necesidad de actualizar los protocolos de respuesta.

3. Otros eventos significativos

•Sismo de Oaxaca y Chiapas (2017): Magnitud 8.2, uno de los más fuertes registrados en la historia de México, con daños severos en el sureste.

•Sismo de Colima (2003): Magnitud 7.6, provocó la actualización de normas en el occidente del país.

•Sismos recientes (2022): El 19 de septiembre de 2022 se registró otro evento de magnitud 7.7, confirmando la recurrencia sísmica en esa fecha.

Estadísticas recientes y tendencias

De acuerdo con datos de SASMEX y el SSN:

•Entre 1991 y 2024, se han detectado más de 9,800 terremotos significativos en el país.

•El sistema de alerta ha emitido 111 alertas públicas que han alcanzado a 25 millones de personas en zonas urbanas.

•El nivel de peligro sísmico en varias regiones del país se considera medio, con un 10 % de probabilidad de experimentar sacudidas dañinas en los próximos 50 años.

•Estados con mayor sismicidad:

1. Oaxaca

2. Guerrero

3. Chiapas

4. Michoacán

5. Colima

En la Ciudad de México, la vulnerabilidad es particularmente alta debido al tipo de suelo (antiguo lecho de lago), que amplifica las ondas sísmicas y aumenta el riesgo de colapso.

Avances logrados en México

1. Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX)

México es pionero a nivel mundial en sistemas de alerta temprana. SASMEX detecta sismos en la costa y envía una advertencia a ciudades importantes antes de que lleguen las ondas destructivas.

•Tiempo promedio de anticipación: 30 a 90 segundos.

•Medios de difusión: altavoces urbanos, radio, televisión, aplicaciones móviles y medios digitales.

•Cobertura: en expansión, aunque todavía insuficiente en zonas rurales.

Impacto real: En 2017, muchas personas lograron evacuar edificios gracias a la alerta, evitando tragedias mayores.

2. Mejora en normatividad de construcción

Después de 1985, la Ciudad de México y otros estados actualizaron sus códigos de construcción:

•Diseños estructurales más resistentes a movimientos sísmicos.

•Evaluación geotécnica obligatoria para construcciones nuevas.

•Auditorías a edificios existentes, especialmente hospitales y escuelas.

Desafío actual:

Muchos inmuebles construidos antes de 1985 no cumplen con estas normas y siguen representando un riesgo latente.

3. Cultura de prevención y simulacros

El 19 de septiembre se ha convertido en una fecha simbólica en México. Cada año se realizan simulacros masivos a nivel nacional para:

•Probar los sistemas de alerta.

•Medir tiempos de evacuación.

•Evaluar protocolos en escuelas, oficinas y zonas públicas.

Estos simulacros han fortalecido la cultura ciudadana y permiten detectar fallas en tiempo real.

4. Redes de monitoreo científico

En los últimos años se han implementado proyectos como:

•Red Sismológica y Acelero métrica Telemétrica de Jalisco (RESAJ): para monitorear la actividad sísmica en el occidente.

•Programas de colaboración internacional con países como Japón y Estados Unidos para compartir tecnología y estrategias.

Desafíos que persisten

1. Cobertura desigual de la alerta sísmica

Zonas rurales y comunidades pequeñas aún carecen de mecanismos eficaces para recibir alertas.

2. Construcciones irregulares y corrupción

La falta de supervisión en el sector inmobiliario provoca edificios que no cumplen normas de seguridad.

3. Comunicación deficiente en la emergencia

Durante un evento, la información puede ser confusa o tardía, lo que afecta la toma de decisiones.

4. Falta de educación sísmica continúa

La preparación suele concentrarse en ciertas fechas y no de forma permanente.

5. Infraestructura crítica vulnerable

Hospitales, puentes, carreteras y escuelas siguen siendo puntos débiles ante un gran terremoto.

Recomendaciones para ciudadanos y empresas

A nivel individual y familiar

•Tener un plan de emergencia familiar: definir puntos de reunión y rutas de evacuación.

•Preparar una mochila de emergencia con agua, alimentos, medicamentos, linterna y documentos importantes.

•Identificar zonas seguras dentro del hogar y oficina (columnas, marcos de puertas resistentes, lejos de ventanas).

•Practicar periódicamente simulacros en casa.

A nivel empresarial

•Diseñar un protocolo interno de protección civil para empleados.

•Contar con brigadas internas capacitadas en evacuación y primeros auxilios.

•Asegurar la estabilidad de equipos y maquinaria pesada.

•Establecer canales de comunicación interna para emergencias.

A nivel gubernamental

•Fortalecer la cobertura de SASMEX a todo el territorio nacional.

•Supervisar estrictamente la aplicación de códigos de construcción.

•Modernizar la infraestructura pública con enfoque de resiliencia.

•Implementar programas educativos desde primaria sobre prevención y respuesta ante sismos.

Recomendaciones técnicas para la ingeniería y la arquitectura

1. Evaluaciones periódicas a edificios antiguos

•Uso de tecnología como escáneres estructurales y simulaciones digitales.

•Priorización de hospitales, escuelas y edificios gubernamentales.

2. Diseño resiliente

•Incorporar materiales más flexibles y resistentes.

•Sistemas de amortiguamiento sísmico en edificios altos.

•Planeación urbana que evite asentamientos en zonas de alto riesgo.

3. Tecnología predictiva e inteligencia artificial

•Aplicación de algoritmos de IA para identificar patrones y tendencias sísmicas.

•Integración de sensores inteligentes en redes de monitoreo.

Conclusión: hacia una cultura de resiliencia

Los sismos no se pueden evitar, pero sí se pueden mitigar sus efectos mediante la preparación, la educación y la tecnología. México ha recorrido un largo camino desde 1985, pero aún enfrenta retos importantes.

Un país resiliente se construye con la participación de todos:

•Gobiernos que regulan y financian infraestructura segura.

•Empresas que protegen a sus colaboradores.

•Ciudadanos que se preparan y actúan con conocimiento.

El terremoto no es solo un fenómeno natural: su impacto depende de nuestra capacidad de respuesta. Si actuamos hoy con responsabilidad, podemos proteger la vida y el patrimonio de millones en el futuro.

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