Con más de 150 especialistas y representantes de empresas, recintos y gobierno, la primera edición del SOEM Summit posiciona a México como epicentro regional en profesionalización de la industria del entretenimiento en vivo.
La seguridad en eventos masivos dejó de ser un asunto operativo para convertirse en una estrategia integral que se diseña desde el primer plano. Así lo demostró el SOEM Summit (Seguridad y Organización en Eventos Masivos), congreso pionero en su tipo, que en su primera edición reunió a más de 150 especialistas, directivos y funcionarios públicos en torno a los principales retos de la industria del entretenimiento en vivo.
El evento, celebrado en la capital mexicana, se convirtió en un espacio clave para analizar buenas prácticas, casos de éxito, tecnologías emergentes y marcos de cooperación institucional orientados a garantizar la seguridad, experiencia del usuario y continuidad operativa de espectáculos de gran escala.
Entre los ponentes destacados estuvieron Pedro Tomás Boticario (La Liga), Giovanne Domínguez (OCESA), Rodrigo Martínez-Celis Wogau (FIFA WC2026), Ana María Arroyo (Ticketmaster México), Arturo Olivé (NFL México) y Geoffrey Fernández (Mextenis), quienes compartieron su experiencia desde el frente de las operaciones más complejas del sector.
Tecnología, prevención y cultura de seguridad
Uno de los grandes consensos del congreso fue que la seguridad ya no es solo una reacción ante incidentes, sino una planificación anticipada que involucra diseño, tecnología y análisis de datos. Giovanne Domínguez, de OCESA, expuso cómo herramientas predictivas y plataformas de monitoreo han revolucionado la capacidad de anticipar y responder ante fenómenos como tormentas, aglomeraciones o situaciones críticas.
Desde el ámbito operativo, Liliana Flores Rocha, de Arena CDMX, detalló la aplicación del modelo POEE (Planeación, Organización, Ejecución y Evaluación), como marco clave para reducir riesgos desde la concepción de cada evento hasta su cierre.
En el rubro de la experiencia del fan, Ana María Arroyo, directora general de Ticketmaster México, destacó la relevancia de la nube y el análisis de datos en tiempo real para optimizar procesos, reducir tiempos de espera y elevar la seguridad sin sacrificar comodidad.
La profesionalización como pilar de la industria
Más allá de la tecnología, varios expertos coinci-dieron en la urgencia de contar con protocolos definidos, ética profesional y capacitación constante. David Anguiano, exdirector de seguridad de Televisa Univisión, subrayó que ningún plan es sólido sin manuales claros y entrenamiento continuo.
Por su parte, Fernando Famanía (ifahto) y Víctor Cabrera (ASIS México Norte) recalcaron que la seguridad no debe depender del presupuesto, sino de la planificación y la voluntad de hacer las cosas bien.
OCESA compartió un ejemplo concreto de infraestructura avanzada: más de 1,300 cámaras activas, monitoreo 24/7 y protocolos activables en segundos, lo que les permite gestionar múltiples eventos simultáneamente con altos estándares internacionales.
Una industria de alto impacto
El SOEM Summit reveló también las dimensiones económicas del sector: más de 300 mil eventos al año en México, que aportan hasta el 15% del PIB nacional de manera directa e indirecta. A nivel global, según datos de Statista, se estima que el mercado de eventos en vivo superará los 37 mil millones de dólares para 2028.
Hacia una comunidad de alto nivel
Los cofundadores del evento, Vanessa López y Víctor Vergara, aseguraron que el SOEM Summit es solo el inicio de una comunidad en crecimiento, comprometida con profesionalizar, conectar y elevar los estándares de la industria. “No queremos que este sea solo un congreso de dos días, sino el germen de una transformación colectiva para que cada evento en México y la región sea seguro, exitoso y memorable”, enfatizaron.
Con esta primera edición, el SOEM Summit se perfila como el referente regional en la estandarización de protocolos de seguridad y operación, construyendo puentes entre iniciativa privada, recintos, empresas tecnológicas y autoridades para consolidar una cultura preventiva y de excelencia organizativa.