Se acerca ese gran momento del año. Ese en el que tan sólo con unas cuantas notas de una canción, tu mente vuela a algún momento especial, esa magia que tiene la música para hacerte recordar. Basta que suenen los primeros acordes de un villancico para que llegue el olor a ponche en la estufa, la imagen de las luces del árbol parpadeando en la sala, la voz de los abuelos y la mesa larga donde siempre cabía uno más.
Muchas de estas grabaciones tienen más de medio siglo y, sin embargo, cada diciembre parecen nuevas. Ya no son solo discos: son parte de la tradición familiar, tanto como las posadas o el nacimiento. Por eso, esta edición de Los discos que no pueden faltar en tu colección está dedicada a siete álbumes navideños que se convirtieron en clásicos. Póngalos en su sala, en la oficina o en la cena de fin de año y deje que hagan lo que mejor saben hacer: reunirnos.
Los clásicos que nunca se van
1. Bing Crosby — Merry Christmas (1945)
Es, para muchos, el disco donde empezó la Navidad moderna. Aquí vive “White Christmas”, la canción que se convirtió en el sencillo más vendido de la historia. La voz de barítono de Crosby, cálida y sin prisa, suena como una chimenea encendida. Es el álbum ideal para el adviento: sereno, nostálgico y profundamente hogareño.
No se pierda: “White Christmas”, “Silent Night” y “I’ll Be Home for Christmas”.
2. Frank Sinatra – Jolly Christmas from Frank Sinatra (1957)
La Navidad con smoking. Con los arreglos orquestales de Gordon Jenkins y un coro que envuelve cada canción, Sinatra canta la temporada con la misma elegancia con la que interpretaba sus grandes baladas. El disco tiene dos caras: una festiva, con el swing que lo hizo famoso, y otra solemne, dedicada a los villancicos religiosos. Es la música perfecta para una cena de gala o una copa junto al árbol.
No se pierda: “Have Yourself a Merry Little Christmas”, “The Christmas Waltz” y “Mistletoe and Holly”.
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3. Nat King Cole – The Christmas Song (1962)
Si la Navidad tuviera una voz, sería la de Nat King Cole. Terciopelo puro. Este disco reúne la versión definitiva de “The Christmas Song”, esa que habla de castañas asadas junto al fuego, con arreglos orquestales elegantes y villancicos tradicionales. Es música para la sobremesa, cuando la casa por fin está en calma.
No se pierda: “The Christmas Song”, “O Holy Night” y “Deck the Halls”.
4. Vince Guaraldi Trio – A Charlie Brown Christmas (1965)
Nació como la banda sonora de un especial de televisión animado y terminó siendo uno de los discos de jazz más queridos de la historia. El piano de Guaraldi es travieso y melancólico a la vez, como la propia infancia. Pocos álbumes capturan tan bien esa mezcla de ternura y nostalgia que trae diciembre.
No se pierda: “Christmas Time Is Here”, “Linus and Lucy” y “O Tannenbaum”.
Los que se ganaron un lugar especial en la mesa
5. Barbra Streisand – A Christmas Album (1967)
Pocas voces han tenido la fuerza y la delicadeza de Barbra Streisand, y en este disco las usa todas. Pasa del juego y el ritmo de los clásicos populares a la emoción casi lírica de las piezas sacras, con un “Ave María” que estremece. Es un álbum de gran dama: refinado, intenso y profundamente conmovedor, ideal para la Nochebuena.
No se pierda: “Have Yourself a Merry Little Christmas”, “The Christmas Song” y el “Ave María” de Gounod.
6. The Carpenters – Christmas Portrait (1978)
Karen Carpenter tenía una de las voces más puras de la música popular, y en este disco brilla con una mezcla de dulzura y tristeza que conmueve hasta hoy. Los arreglos de Richard Carpenter, con orquesta y coros, convierten cada canción en una postal navideña. Es el álbum perfecto para las noches de adviento, para envolver regalos o simplemente para recordar.
No se pierda: “Merry Christmas Darling” y “(There’s No Place Like) Home for the Holidays”.
7. Luis Miguel – Navidades (2006)
El Sol de México también le cantó a la Navidad, y lo hizo en español, con el sonido elegante de una gran orquesta. En este disco, los clásicos estadounidenses de la temporada se transforman en canciones nuestras, con el estilo de las grandes bandas que tanto admiró. Es la opción ideal para quien quiaere el brillo de las navidades de Sinatra o Crosby, pero en nuestro idioma.
No se pierda: sus versiones en español de “Jingle Bells”, “White Christmas” y “Santa Claus Is Coming to Town”.
Para cerrar el año
Al final, estos discos valen por lo que despiertan. Son la excusa para bajar el ritmo, apagar el teléfono y sentarnos a la mesa con quienes queremos. Este diciembre, ponga uno de ellos, suba un poco el volumen y deje que la música haga su magia.
Desde Mundo Empresarial, le deseamos una Feliz Navidad y un próspero año nuevo lleno de bendiciones, riqueza y salud.