El informe alerta sobre el rezago estructural de México, que se encuentra entre tres y cinco años detrás de los mercados líderes en la adopción real de inteligencia artificial. Las causas identificadas incluyen una insuficiente infraestructura de centros de procesamiento de datos.
Por Alejandro Alegría
Poco menos de la mitad de las empresas que operan en México han adoptado prácticas de inteligencia artificial y digitalización en sus procesos, revela un estudio hecho por Needed Education.
Al presentar el documento, elaborado en colaboración con KIO IT Services, la American Chamber de México y Fleet, Lourdes Padilla, Responsable de Estrategia de Datos e IA en Needed Education, destacó que en 2026 se observó que el uso de nuevas tecnologías sólo es de 47 por ciento, nivel que representa 5 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.
No obstante, señaló que el resultado aún se encuentra 22 puntos por debajo del nivel ideal de mercado, que es de 70. Esto indica que las empresas mexicanas se encuentran en una etapa intermedia de transformación digital.
El informe revela que el avance de 2026 no es homogéneo, sino que se concentra en áreas específicas, como el ecosistema digital, el cual experimentó un crecimiento anual de 8 puntos porcentuales, alcanzando el 50 por ciento; mercadotecnia y ventas centradas en el cliente se ubicaron en 49 por ciento, con un avance anual de 11 puntos porcentuales.
El informe indica que el debate sobre la adopción de la inteligencia artificial ya se resolvió, mostrando que la mayoría de las empresas se encuentra en una etapa de adopción extendida, donde conviven el uso básico con el experimental.
Las organizaciones más avanzadas comparten cuatro características: una larga trayectoria de inversión en datos, claridad sobre el caso de uso antes de seleccionar la herramienta, gobernanza temprana e involucramiento estratégico del liderazgo.
El estudio también demuestra que la productividad mejora de manera significativa donde la inteligencia artificial se implementa con rigor, con reducciones de entre el 40 y el 80 por ciento en los tiempos de proceso y la duplicación de la capacidad operativa con el mismo equipo. Sin embargo, resalta que convertir esa productividad en impacto financiero tangible sigue siendo el principal desafío.
El informe alerta sobre el rezago estructural de México, que se encuentra entre tres y cinco años detrás de los mercados líderes en la adopción real de inteligencia artificial. Las causas identificadas incluyen una insuficiente infraestructura de centros de procesamiento de datos, un presupuesto de tecnologías de la información destinado a la inteligencia artificial del 2 al 10 por ciento, en comparación con el 20-30 por ciento de Estados Unidos, y un tejido empresarial compuesto en 99 por ciento por pequeñas y medianas empresas, sobre las que no hay datos confiables de integración.
“La inteligencia artificial y otras tecnologías están transformando industrias enteras; sin embargo, el factor humano es crucial. Si no se capacita al talento ni se le enseña a aprovechar la tecnología, las capacidades quedan limitadas. Por lo tanto, más allá de la tecnología, la verdadera disrupción vendrá de la inversión en el desarrollo de las personas para que la utilicen eficazmente”, dijo Juan Solana, Socio de Clientes e Industrias de EY Latinoamérica.
“Muchas organizaciones están cayendo en lo que llamo el ‘purgatorio de los pilotos’: realizan pilotos constantemente, consumen recursos y atención, pero no dan el salto; se quedan en la experimentación sin avanzar hacia la implementación masiva”, comentó Bruno Juanes Garate, director general de KIO IT Services.
“Hay dos aprendizajes claros en nuestra adopción de IA. Primero, no todos adoptan IA al mismo ritmo: siempre habrá resistencia y un límite a lo que la organización puede hacer para forzar ese cambio. Segundo, la IA todavía no es perfecta ni está libre de errores, por lo que requiere supervisión humana. Vemos mejoras en la productividad y una desaceleración en la contratación, pero no una sustitución directa de empleos”, indicó Pedro Casas Alatriste, director general y Vicepresidente Ejecutivo de la American Chamber Mexico (AmCham).