La corrupción continúa representando uno de los principales obstáculos para el desarrollo económico y la competitividad de México. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 del INEGI, el costo promedio por ciudadano derivado de actos de corrupción ascendió a 3 mil 865 pesos, el nivel más alto registrado en los últimos diez años.
Durante 2025, 9.42 millones de personas fueron víctimas de al menos un acto de corrupción al realizar trámites o interactuar con autoridades, lo que generó pérdidas cercanas a los 17 mil millones de pesos.
Ante este panorama, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) señaló que la corrupción incrementa los costos de hacer negocios, desalienta la inversión, genera incertidumbre jurídica y limita la creación de empleos formales. El organismo empresarial afirmó que un país que busca consolidarse como un destino confiable para la inversión requiere instituciones sólidas, reglas claras y un Estado de Derecho que garantice condiciones de legalidad para todos.
Asimismo, recordó que la Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE) 2024 del INEGI reveló que el 98.9% de los actos de corrupción que enfrentan las unidades económicas permanecen impunes al no ser denunciados o investigados.
Aunque reconoció los esfuerzos realizados por los distintos órdenes de gobierno para combatir este fenómeno, COPARMEX consideró que los resultados siguen siendo insuficientes y reiteró que el combate a la corrupción debe asumirse como una prioridad nacional mediante el fortalecimiento de la transparencia, la certeza jurídica y la integridad pública.
La corrupción debilita el desarrollo económico
El organismo destacó que, además del impacto económico para millones de ciudadanos, la corrupción continúa afectando el funcionamiento de las instituciones públicas. Según la ENCIG 2025, el 16% de las personas que realizaron algún trámite, pago o solicitaron un servicio público fue víctima de un acto de corrupción, mientras que la tasa de prevalencia alcanzó 15 mil 642 actos por cada 100 mil habitantes, lo que representa un incremento de 24% respecto a 2015.
COPARMEX señaló que prácticas como los sobornos, la discrecionalidad, los retrasos injustificados y los abusos administrativos generan incertidumbre, elevan los costos de operación y reducen la capacidad del país para atraer inversión.
Este deterioro también quedó reflejado en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, en el que México obtuvo apenas 27 puntos sobre 100 y se ubicó en la posición 141 de 182 países evaluados.
Empresas siguen enfrentando prácticas irregulares
Los resultados de #DataCoparmex 2025 muestran que el 40.2% de las empresas afiliadas al organismo enfrentó al menos un acto de corrupción durante el último año. Aunque este indicador registró una mejoría de 6.6 puntos porcentuales respecto a la medición anterior, cuatro de cada diez empresas continúan siendo afectadas por prácticas irregulares en su relación con las autoridades.
La incidencia más alta se presenta en el ámbito municipal, donde el 62.2% de las empresas reportó haber enfrentado actos de corrupción, seguido del nivel estatal con 57.8% y del federal con 42.8%. Además, casi una quinta parte de las empresas señaló haber experimentado corrupción en los tres órdenes de gobierno, lo que, a juicio del organismo, confirma el carácter estructural del problema.
COPARMEX también advirtió sobre el impacto de la extorsión. Entre las empresas víctimas de algún delito, el 17.3% reportó haber sufrido extorsión o cobro de piso y, en el 37% de los casos, los cobros fueron realizados por autoridades o por personas que se hicieron pasar por ellas.
El organismo enfatizó que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) son las más vulnerables, ya que cuentan con menos recursos para absorber pagos indebidos, retrasos administrativos y costos adicionales derivados de la corrupción, situación que limita su crecimiento, reduce su productividad y desincentiva la formalidad. Destacó que este sector concentra el 70.7% del personal ocupado del país.
Regulación excesiva favorece la corrupción
COPARMEX advirtió que el exceso de regulación también contribuye a ampliar los espacios para la corrupción. De acuerdo con #DataCoparmex 2025, el 48.9% de las empresas enfrentó obstáculos al realizar trámites gubernamentales y destina, en promedio, 82 horas mensuales al cumplimiento de obligaciones regulatorias.
El organismo consideró que cada trámite innecesario incrementa la discrecionalidad y eleva los costos de cumplimiento, por lo que simplificar y digitalizar los procesos administrativos constituye una herramienta eficaz para prevenir actos de corrupción.
COPARMEX propone fortalecer el Sistema Nacional Anticorrupción
Frente a este escenario, COPARMEX reiteró que combatir la corrupción debe convertirse en una prioridad nacional y planteó fortalecer el Sistema Nacional Anticorrupción mediante una mayor coordinación institucional y mecanismos efectivos de prevención, investigación, sanción y rendición de cuentas.
Entre las principales propuestas del organismo destacan fortalecer los mecanismos de control, auditoría y supervisión en los tres órdenes de gobierno; aplicar sanciones efectivas y oportunas contra servidores públicos involucrados en actos de corrupción; simplificar, homologar y digitalizar los trámites gubernamentales; implementar canales de denuncia seguros y confidenciales para ciudadanos y empresas; impulsar una política permanente de integridad pública; combatir de manera frontal la extorsión, especialmente cuando involucre a autoridades, y garantizar la participación del sector empresarial y de la sociedad civil en el diseño, implementación y evaluación de las políticas anticorrupción.
Finalmente, COPARMEX reiteró su disposición para colaborar con los tres niveles de gobierno en el diseño de políticas públicas, reformas regulatorias y mecanismos de integridad que permitan reducir de manera sostenida la corrupción. El organismo concluyó que únicamente mediante instituciones sólidas, reglas claras y un Estado de Derecho efectivo será posible fortalecer la confianza, atraer inversiones y construir un México más competitivo.