Por Revista Mundo Empresarial

Durante el desayuno mensual de octubre, el Lic. Rubén Fajardo Correa, CPP, PSP, PCI, expuso ante los profesionales de seguridad de ASIS Capítulo México 217 un panorama claro y contundente: el crimen organizado ya no solo opera en la calle, hoy ataca directamente a las empresas, a sus activos, a sus personas y a su capacidad de operar. El mensaje central de la ponencia fue que las corporaciones deben dejar de ver al crimen organizado como un problema de seguridad pública ajeno y entenderlo como un riesgo corporativo estratégico, que combina violencia, tecnología y corrupción.

1. Ataques con Inteligencia Artificial: Fraude y Robo de Información. La IA se ha convertido en una herramienta criminal. Los grupos delincuenciales la utilizan para: Fraude sofisticado: Creación de deepfakes de voz y video para suplantar a directivos y ordenar transferencias bancarias, con voces clonadas de CEOs y directores financieros. Phishing hiperpersonalizado: Correos y mensajes generados por IA que copian el estilo de la empresa, con datos reales robados de LinkedIn y redes sociales. Robo de información y tecnología: Exfiltración de datos sensibles, propiedad intelectual, secretos industriales y bases de datos de clientes, para su venta o extorsión posterior.

Automatización del delito: Bots que atacan sistemas de forma masiva, buscando vulnerabilidades 24/7. La consecuencia no es solo económica: es pérdida de confianza, daño reputacional y sanciones legales por fuga de datos.

2. Extorsión Personal y Empresarial. La extorsión ha escalado de nivel. Ya no es solo telefónica. Extorsión empresarial: Exigencia de pagos mensuales para permitir operar, amenazas de cierre de operaciones, sabotaje o ataques a infraestructura. Extorsión personal: Amenazas directas a ejecutivos, gerentes y sus familias, con vigilancia previa y conocimiento de rutinas. Ransomware y ciber-extorsión: Secuestro de sistemas operativos. La empresa debe pagar para recuperar su información y continuar operando. Extorsión digital interna: Uso de información robada de empleados para chantajearlos y convertirlos en colaboradores internos. El riesgo se traslada del patrimonio a la integridad física y psicológica del personal.

3. Derecho de Piso y Derecho de Paso. Dos de las amenazas más graves para la operación en territorio: Derecho de piso: Cobro ilegal por “permitir” que la empresa opere en una zona, abra una sucursal, tienda o planta. Se convierte en un impuesto criminal permanente. Derecho de paso: Cobro por transitar por rutas, carreteras o caminos controlados por el crimen. Afecta directamente a la logística, transporte de mercancía, distribución y cadena de suministro. Ambos esquemas incrementan costos, interrumpen operaciones y obligan a las empresas a modificar rutas, horarios y zonas de operación, afectando su competitividad.

4. Gobernanza Criminal. El crimen organizado busca controlar el territorio no solo con violencia, sino con gobernanza criminal: Impone reglas, horarios y castigos en comunidades donde opera. Sustituye al Estado en la resolución de conflictos. Infiltra gobiernos locales, policías y proveedores. Establece redes de “protección” y lealtad con la población. Para las empresas, esto significa operar bajo dos autoridades: la legal y la criminal, con riesgo de colusión involuntaria, lavado de dinero y responsabilidad legal.

Conclusiones y recomendaciones para la empresa

El Lic. Fajardo Correa concluyó que la respuesta debe ser integral, no solo guardias y cámaras:

1. Inteligencia corporativa: Monitorear el entorno, las rutas y las amenazas regionales.

2. Cultura de ciberseguridad: Capacitar a empleados contra IA, fraude y phishing, con políticas de doble verificación para transferencias.

3. Protección ejecutiva: Planes de protección para directivos y sus familias, con gestión de información personal.

4. Resiliencia operativa: Protocolos contra extorsión y ransomware, con respaldo de información fuera de línea y planes de continuidad.

5. Cumplimiento y debida diligencia: Verificación de proveedores, contratistas y socios para evitar infiltración criminal.

Mensaje final

El crimen organizado está evolucionando más rápido que las empresas. La seguridad corporativa debe pasar de ser reactiva a ser preventiva, con estrategia, tecnología y personal capacitado.

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