• Más de 5 millones de estudiantes en educación media superior en México deben definir su futuro profesional.

Con la conclusión oficial del ciclo escolar 2025-2026 de la Secretaría de Educación Pública (SEP), miles de familias comenzarán un periodo en el que podrán tomar una de las decisiones con mayor impacto en la vida de un joven: elegir qué estudiar y dónde hacerlo.

Por ello, especialistas en educación hacen un llamado a mirar este periodo de vacaciones de verano desde otra perspectiva: más que una pausa académica, representa la oportunidad más importante del año para decidir el futuro profesional.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)  el ciclo escolar 2024-2025, registró más de 5 millones de estudiantes en educación media superior en México, lo que representa una base muy amplia de futuros aspirantes a licenciatura.

«El verano ofrece algo muy valioso:  además del tiempo para descansar y convivir en familia, es un tiempo de reflexión, analizar opciones y construir un proyecto profesional, con información y sin prisas», explicó el Dr. Luis Gutiérrez, Vicerrector Académico de Tecmilenio.

Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos OCDE, los estudiantes manifiestan niveles muy elevados de incertidumbre y confusión respecto a su futuro profesional. Además, el informe subraya la importancia de una orientación profesional eficaz y la colaboración con las empresas para que los estudiantes comprendan las oportunidades a su alcance.

Elegir una carrera ya no depende únicamente de la vocación, sino también de la capacidad de desarrollar competencias que mantengan la empleabilidad en el futuro.

De acuerdo con el World Economic Forum (WEF) los puestos relacionados con la tecnología son los que más crecen en términos porcentuales, incluyendo especialistas en macrodatos, ingenieros de tecnología financiera, especialistas en inteligencia artificial y aprendizaje automático, y desarrolladores de software y aplicaciones. Los puestos relacionados con la transición energética y las energías renovables, como especialistas en vehículos autónomos y eléctricos, ingenieros ambientales e ingenieros de energías renovables también figuran entre los de mayor crecimiento.

Según la OCDE, México continúa por debajo del promedio de sus países miembros en población con educación superior concluida, lo que representa uno de los principales retos para elevar la productividad y la competitividad nacional.

Cabe destacar un dato de interés para los jóvenes que escogerán su carrera y un motivo para concluirla. Estudios del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) muestran que, en promedio, las personas con una licenciatura ganan 81% más que los egresados de bachillerato y tienen el doble de probabilidad de emplearse en la formalidad. Es decir, que la elección de la carrera tiene un impacto directo en los ingresos laborales futuros, por lo que contar con información sobre empleabilidad, salarios y tendencias del mercado resulta cada vez más relevante al momento de decidir.

En ese contexto, Tecmilenio impulsa un modelo educativo que integra aprendizaje basado en retos, desarrollo de competencias, flexibilidad y vinculación con empresas, con el objetivo de fortalecer la empleabilidad de sus estudiantes desde los primeros semestres. Por ello, 9 de cada 10 estudiantes de Tecmilenio obtienen empleo antes de graduarse.

“Las universidades tenemos la responsabilidad de formar personas que sean capaces de aprender durante toda su vida, y también que sean capaces de adaptarse constantemente ante los retos del entorno», agregó el Dr. Gutiérrez.

Una elección informada, basada en los intereses, habilidades y oportunidades de los jóvenes, permite aumentar las posibilidades de éxito y satisfacción a largo plazo. Seleccionar una universidad con programas de calidad, reconocimiento académico y vinculación con el sector productivo contribuye a una mejor preparación para enfrentar los retos del futuro laboral.

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