Por Redacción de Mundo Empresarial
4 de mayo de 2026
En un anuncio que redefine el clima de negocios en México, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó la actualización del Plan México desde el Museo Nacional de Antropología, marcando un giro estratégico hacia la aceleración de la inversión privada, la simplificación regulatoria y la certidumbre jurídica.
El mensaje, respaldado por el gabinete económico, líderes empresariales y organismos como el Consejo Coordinador Empresarial y la Confederación Patronal de la República Mexicana, consolida una narrativa de colaboración público-privada orientada a posicionar a México como un destino competitivo en un entorno global desafiante.
Energía: el habilitador clave del crecimiento
El Gobierno federal confirmó la autorización de 5,000 megawatts de generación eléctrica privada, principalmente de fuentes renovables, como parte de una estrategia para garantizar el abasto energético que demanda el nearshoring y la expansión industrial.
Adicionalmente, se anticipa la asignación de 11,000 MW en proyectos de inversión mixta, lo que refuerza un modelo híbrido entre inversión pública y privada para sostener el crecimiento económico.
Este componente energético responde directamente a una de las principales exigencias del sector empresarial: asegurar capacidad suficiente para nuevas inversiones productivas.
Fast track para la inversión: 90 días… o menos
Uno de los cambios más relevantes es la implementación de un sistema de autorización acelerada:
- Máximo 90 días para aprobar proyectos de inversión
- Esquemas aún más ágiles (hasta 30 días) para proyectos estratégicos o en sectores prioritarios
- Principio de afirmativa ficta: si no hay respuesta, se entiende autorizado
Este modelo rompe con décadas de burocracia estructural y coloca a México en estándares internacionales de velocidad regulatoria.
Una sola ventanilla: el fin de la fragmentación
El paquete incluye la creación de una Ventanilla Única de Inversión y Comercio Exterior, que centraliza trámites antes dispersos entre múltiples dependencias.

Ahora, procesos que antes requerían gestiones separadas ante Secretaría de Economía, aduanas y el Servicio de Administración Tributaria, se consolidan en una sola solicitud digital.
La operación estará a cargo de la Agencia de Transformación Digital, integrando también la gestión con estados y municipios.
Simplificación profunda: menos fricción, más ejecución
El rediseño regulatorio impacta áreas críticas:
- Proyectos energéticos ≤20 MW: un solo permiso ante SENER
- COFEPRIS: simplificación total o reducciones significativas en tiempos y requisitos
- Digitalización integral de trámites y procesos regulatorios
El objetivo es claro: eliminar cuellos de botella históricos que frenaban la ejecución de proyectos.
Certeza fiscal: un nuevo marco para la inversión
En materia fiscal, el gobierno anunció medidas clave para reducir la incertidumbre:
- Una sola revisión fiscal por ejercicio
- Eliminación de auditorías excesivas y prácticas retroactivas
- Refuerzo para evitar la doble tributación
Estas acciones buscan corregir uno de los principales factores de riesgo percibidos por inversionistas nacionales e internacionales.
Nueva gobernanza de la inversión
Como parte del rediseño institucional, se creará una Oficina Presidencial de Inversiones, encargada de dar seguimiento estratégico a los proyectos y garantizar su ejecución.
Este mecanismo introduce un nivel de coordinación y accountability que históricamente había estado ausente en la política industrial mexicana.
Una respuesta a la coyuntura global
El anuncio se da en un contexto de bajo crecimiento económico y ante la próxima revisión del T-MEC, lo que convierte estas medidas en un movimiento estratégico para fortalecer la posición de México frente a sus principales socios comerciales.
Además, responde a demandas directas del sector privado:
menos trámites, más energía, mayor certidumbre y velocidad de ejecución.
En Mundo Empresarial, entendemos que este no es solo un paquete de medidas, sino un cambio de paradigma.
México está transitando de un modelo de control administrativo a uno de facilitación económica.
La diferencia será la ejecución y los tiempos.
Porque en el nuevo entorno global, no compiten los países con más recursos…
compiten los que eliminan más rápido la fricción para invertir.