En el marco de SXSW, Poder Suave, iniciativa creada por René
Arce y Kenji López, celebró una nueva edición consolidándose como un encuentro
transfronterizo donde la cultura se posiciona como una fuerza real de influencia entre
México y Estados Unidos.
Bajo el concepto “Cultura is Power”, el evento celebrado en Gensler ATX, reunió a líderes,
creativos y agentes de cambio que están redefiniendo el poder más allá de la política y el
comercio, desde dimensiones como la música, la gastronomía, la infraestructura y las
ciudades.
Una nueva lectura de poder
En un momento clave para la relación bilateral, Poder Suave plantea una conversación
distinta: el poder también se construye desde lo cultural, lo humano y lo cotidiano. Desde
la música que cruza fronteras hasta el capital que habilita infraestructura, pasando por la
comida que crea identidad y las ciudades donde todo converge, el encuentro propone una
visión integral del impacto regional.
Austin, uno de los principales nodos creativos de Estados Unidos, fue el escenario ideal para
reunir a quienes están construyendo esta influencia en tiempo real.
Ideas: infraestructura, cultura y ciudad
El programa de conversaciones se estructuró en torno a tres ejes clave:
- Infraestructura y capital, con la keynote de Roberto Lazzeri, quien destacó el papel
del financiamiento estratégico como motor de competitividad regional. - Gastronomía y cultura, explorando cómo la comida funciona como vehículo de
identidad y conexión social. - Ciudades y desarrollo, analizando cómo el diseño urbano redefine los flujos de
talento, inversión y calidad de vida.
Las conversaciones reunieron a líderes de instituciones globales, firmas legales, fondos de
inversión, estudios de arquitectura y proyectos culturales, reflejando la diversidad de
actores que hoy construyen el llamado soft power en la región.
Musica: sonido que cruza fronteras
El componente musical estuvo encabezado por Kinky, ícono de la Avanzada Regia, cuya
propuesta fusiona rock, electrónica y ritmos latinos con impacto global.
La noche incluyó colaboraciones especiales con Adrián Quesada, Mireya Ramos y
Pehuenche, quienes aportaron distintas visiones contemporáneas de la música mexicana.
Gastronomía, identidad que se comparte
La experiencia gastronómica estuvo a cargo de Suerte, Benell y la Sociedad Mexicana de
Parrilleros, representando la fuerza contemporánea de la cocina del norte de México y su
creciente influencia en Estados Unidos.
Poder Suave se consolida así como una plataforma que articula conversaciones,
experiencias y colaboraciones en torno a una idea central: la cultura no solo conecta,
también construye poder.
En un contexto global cada vez más interdependiente, iniciativas como esta reafirman que
el futuro de la relación México–Estados Unidos no solo se define en tratados, sino en la
capacidad de compartir identidad, creatividad y visión.
“Hoy estamos viendo cómo la influencia entre México y Estados Unidos ya no se define
únicamente por acuerdos comerciales o marcos regulatorios, sino por la capacidad de
nuestras culturas para conectar, inspirar y construir valor compartido. Poder Suave es
precisamente eso, un espacio donde convergen ideas, talento y creatividad para demostrar
que la cultura también es infraestructura, también es inversión y, sobre todo, una
herramienta real de transformación en la región”, mencionó René Arce, socio en Hogan
Lovells