La Selva Lacandona es uno de los territorios de mayor importancia para la conservación de la biodiversidad en México.
Sus ecosistemas regulan el clima, almacenan carbono y son la principal fuente de agua dulce del país: de esta región proviene alrededor del 30% del agua dulce del territorio nacional. Sin embargo, la deforestación derivada del cambio de uso de suelo y la expansión agropecuaria han transformado fuertemente la región en las últimas décadas.
Frente a este reto, Natura y Ecosistemas Mexicanos (NEM) trabaja desde hace más de 25 años en la conservación de la Selva Lacandona, con una premisa central: no es posible proteger el territorio sin fortalecer a las comunidades que lo habitan. Su labor combina protección y restauración de ecosistemas, monitoreo de fauna silvestre, gobernanza comunitaria, educación ambiental y alternativas productivas sustentables.
Para Toyota México y NEM, esta alianza refleja una visión de movilidad que va más allá de los vehículos: busca generar bienestar y valor sostenible para las personas, las comunidades y el entorno.
Bajo este principio, «Movilidad para Todos» significa contribuir a mejores condiciones para las personas, las comunidades y el entorno, incluyendo la movilidad de la propia fauna silvestre, que depende de un paisaje conectado para desplazarse, alimentarse y reproducirse.
Este compromiso forma parte del Reto Medioambiental Toyota 2050, que establece seis retos globales para reducir el impacto ambiental de la compañía. De ahí nace la alianza con NEM para la conservación de los felinos silvestres y su hábitat en la Selva Lacandona.
«La ‘Movilidad para Todos’ trasciende la creación de vehículos; el verdadero propósito es contribuir a generar bienestar y valor sostenible para las personas, las comunidades y el entorno. La conservación de la Selva Lacandona, de sus especies y de las comunidades que forman parte de este territorio representa una oportunidad para hacer tangible este propósito.», comenta Pilar Torres Ospina, directora de Comunicación y Sostenibilidad de Toyota México.
Dentro de las Áreas Naturales Protegidas de la Selva Lacandona se conservan más de 400 mil hectáreas del ecosistema, sin embargo, en las zonas circundantes, el trabajo comunitario resulta decisivo para mantener la conectividad del paisaje.
