El reparto de utilidades se consolida como un indicador clave de rentabilidad empresarial; mientras la media nacional es de $12,573 pesos, sectores líderes superan los $79 mil por colaborador.

«Worky es una firma mexicana de software de gestión de nómina, seguridad social y recursos humanos»

En el marco del periodo de reparto de utilidades en México, conocido como Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), un análisis de Worky revela que este beneficio laboral se ha convertido en un reflejo directo del desempeño financiero de las compañías, así como de las diferencias estructurales entre industrias.

El estudio, elaborado con base en datos reales de empresas mexicanas, señala que el promedio nacional de PTU asciende a $12,573 pesos por colaborador. No obstante, en sectores de alta rentabilidad, los montos pueden multiplicarse hasta seis veces, evidenciando una amplia brecha en la generación de valor.

Las industrias con mayores pagos de utilidades

El análisis posiciona a los sectores de marketing, servicios médicos y de salud como los que registran los pagos más altos de PTU en México:

  • Marketing: $80,991 pesos
  • Servicios médicos y salud: $79,071 pesos
  • Comercio internacional: $36,432 pesos

Estas industrias destacan por sus altos niveles de especialización, escalabilidad y eficiencia operativa, factores que impactan directamente en su rentabilidad.

En un segundo bloque aparecen sectores estratégicos para la economía nacional:

  • Logística y transporte: $38,445 pesos
  • Manufactura: $38,355 pesos

Su desempeño está estrechamente vinculado al dinamismo del comercio global y a su papel dentro de las cadenas de suministro.

PTU: más allá de una obligación fiscal

En México, la legislación establece que las empresas deben destinar el 10% de su utilidad fiscal neta al reparto entre sus colaboradores. Para 2026, el pago debe realizarse del 1 de abril al 30 de mayo en el caso de personas morales, y del 1 de mayo al 29 de junio para personas físicas.

Sin embargo, especialistas coinciden en que el PTU ya no solo representa una obligación legal, sino también un indicador estratégico para directivos y CEO, ya que permite medir:

  • Rentabilidad real del negocio
  • Eficiencia operativa
  • Capacidad de generación de valor por colaborador
  • Competitividad en atracción y retención de talento

“El PTU no solo representa una obligación legal, también es un reflejo directo del desempeño financiero de las empresas y del valor que generan las personas con su trabajo. Hoy, las áreas de recursos humanos y finanzas tienen el reto de anticipar escenarios, asegurar el cumplimiento normativo y comunicar con mayor claridad cómo se calcula este beneficio”, afirmó Maya Dadoo, CEO y cofundadora de Worky.

Brecha entre industrias y retos para las pymes

El estudio también identifica que sectores con márgenes más ajustados, como alimentos y bebidas o servicios profesionales, presentan pagos considerablemente menores, con rangos de entre $1,500 y $19,000 pesos.

Esta diferencia cobra especial relevancia para las pequeñas y medianas empresas, donde el reparto de utilidades puede representar una presión financiera importante, aunque también una oportunidad para fortalecer la cultura organizacional y generar confianza entre los colaboradores.

Tras la reforma en materia de subcontratación, que estableció nuevos límites para el cálculo del reparto, muchas organizaciones han fortalecido sus procesos de planeación, auditoría y comunicación interna para ofrecer mayor certidumbre al talento.

Tecnología y estrategia financiera

A nivel global, la tendencia apunta hacia una integración cada vez mayor entre estrategia financiera y tecnología. Estudios internacionales señalan que una parte creciente de los líderes financieros participan activamente en la estrategia empresarial mediante herramientas como inteligencia artificial y soluciones en la nube.

En este contexto, el cumplimiento fiscal deja de ser únicamente un requisito administrativo para convertirse en una herramienta que fortalece la confianza organizacional, mejora la toma de decisiones y contribuye a la retención del talento.

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