Esta semana inicia el proceso formal de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el acuerdo comercial que sustenta uno de los bloques económicos más dinámicos y competitivos del mundo. En este contexto, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) consideró que este proceso representa una oportunidad para consolidar la integración económica regional e impulsar la inversión productiva. El organismo señaló que la revisión debe orientarse a preservar la certidumbre y fortalecer el entorno que permita a las empresas planear, invertir y crecer con una visión de largo plazo.

Destacó que, aunque América del Norte concentra apenas el 6.25% de la población mundial, genera 30.6 billones de dólares, equivalentes al 29.1% del Producto Interno Bruto (PIB) global, y participa con 7.7 billones de dólares del comercio internacional, casi una cuarta parte del total mundial (24.1%). Además, cada minuto se intercambian 3.6 millones de dólares entre los tres países y alrededor de 17 millones de empleos dependen del comercio regional.

COPARMEX subrayó que la revisión del T-MEC adquiere una relevancia estratégica para México, ya que más del 80% de las exportaciones nacionales se realizan al amparo del tratado. Asimismo, recordó que el país se ha consolidado como el principal socio comercial de Estados Unidos, en una relación de beneficio mutuo que fortalece la competitividad de ambas economías.

El organismo empresarial resaltó que el impacto del tratado también se refleja en los resultados obtenidos por México. Entre 1994 y 2024, el comercio de América del Norte se multiplicó casi cinco veces y, desde la entrada en vigor del T-MEC en 2020, aumentó 55%. De igual forma, señaló que, de acuerdo con las consultas públicas realizadas por la Secretaría de Economía, el 84% de las empresas mexicanas considera que el tratado ha tenido un impacto positivo o muy positivo en sus actividades y en el desarrollo económico del país.

Respecto al proceso de revisión, COPARMEX recordó que el tratado permanecerá vigente, al menos, hasta 2036, conforme a los mecanismos establecidos en el propio acuerdo, independientemente del resultado de esta primera revisión. Si bien México y Canadá han expresado su interés en extender su vigencia por otros 16 años, los escenarios actuales apuntan hacia un esquema de revisiones anuales, por lo que preservar la estabilidad y la confianza será indispensable para las decisiones de inversión. Advirtió que cualquier escenario prolongado de incertidumbre podría afectar la planeación de proyectos empresariales de largo plazo.

En ese sentido, el organismo sostuvo que la revisión debe privilegiar una modernización técnica del tratado y evitar modificaciones que generen incertidumbre o afecten la planeación estratégica de las empresas. Sectores como el automotriz, manufacturero, energético y de infraestructura, indicó, requieren reglas claras, certeza jurídica y condiciones que fortalezcan la integración productiva de la región. Asimismo, puntualizó que temas como las reglas de origen y el incremento del contenido regional requieren horizontes de implementación de varios años y no deben estar sujetos a ajustes de corto plazo.

COPARMEX afirmó que la mejor forma de fortalecer la posición negociadora de México consiste en atender los desafíos internos que actualmente limitan la competitividad del país. Entre ellos mencionó la consolidación del Estado de derecho, el fortalecimiento de la seguridad para las personas y las empresas, la garantía de acceso a energía suficiente, confiable y competitiva, así como el impulso a un entorno que favorezca la inversión productiva y el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), las cuales representan más del 99.8% de las unidades económicas y generan cerca del 70% del empleo nacional.

Asimismo, hizo énfasis en la importancia de preservar el carácter técnico del proceso de revisión del T-MEC y evitar que éste se vea influido por diferencias políticas en la relación bilateral o por coyunturas de política interna que puedan poner en riesgo un acuerdo estratégico para el desarrollo del país.

El organismo también señaló que el Plan México representa una oportunidad para fortalecer las capacidades productivas nacionales, promover lo Hecho en México y consolidar cadenas de valor con un mayor contenido nacional. Añadió que el reordenamiento de las cadenas globales de suministro ya está favoreciendo al país. Citó datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), con información de la Oficina del Censo de Estados Unidos, según los cuales México ha incrementado su participación frente a China en 22 de los 32 principales sectores de importación estadounidense, especialmente en equipo de transporte, electrónicos, maquinaria industrial, plásticos y muebles.

Finalmente, COPARMEX consideró que también es momento de profundizar la integración económica regional y ampliar la presencia de México en mercados estratégicos. Destacó que las oportunidades identificadas durante su reciente misión empresarial en Europa confirman el interés de organismos empresariales e inversionistas por fortalecer su relación con el país. En este sentido, señaló que la diversificación de mercados, la internacionalización de las empresas mexicanas y la atracción de nuevas inversiones deben convertirse en motores del crecimiento económico nacional.

La Confederación reiteró su disposición para contribuir de manera propositiva y técnica al proceso de revisión del T-MEC y sostuvo que el éxito futuro del acuerdo dependerá de la capacidad de los tres países para fortalecer la certidumbre y la integración productiva. Asimismo, afirmó que México cuenta con el potencial para consolidarse como el principal destino de inversión y manufactura de América del Norte, siempre que fortalezca las condiciones internas que exige una economía abierta y competitiva.

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