Elegir según qué canciones para acompañar las tareas del hogar puede decir mucho sobre cómo se afrontan las emociones y la motivación diaria
Poner la lista favorita de música y darle a play acompaña a cada sesión de limpieza. “Háblame de ti” de Los Pecos, “Every breath you take” de The Police o “Corazón partío” de Alejandro Sanz son algunas de las canciones que pueden sonar mientras se pasa el polvo en casa. Es una manera de amenizar la tarea rutinaria y también para levantar el ánimo y transformar el hogar. Puede parecer un simple gesto, pero podría revelar aspectos profundos sobre la forma en que cada individuo gestiona su bienestar cotidiano, según la web el Rincón de la Psicología.
La música, presente en innumerables momentos de la vida diaria, adquiere una dimensión particular cuando acompaña actividades consideradas poco estimulantes. La psicóloga Jennifer Delgado Suárez, responsable del análisis recogido en la web, sostiene que “lo que parece un simple hábito, en realidad dice bastante sobre cómo gestionamos nuestras emociones, la motivación e incluso la forma de relacionarnos con nosotros mismos”. Esta misma perspectiva es la que ha llevado a numerosos especialistas a profundizar en la relación entre el uso de la música y la personalidad.
Escuchar música no es solo diversión, es una expresión de esa personalidad. Las personas que ponen música durante la limpieza tienden a buscar lo positivo, incluso en tareas poco atractivas, lo que se asocia a una mayor inteligencia emocional, según Delgado.
Qué revela la psicología sobre escuchar música al limpiar
El estudio de la Universidad de Massachusetts citado por la experta indica que el tipo de música seleccionado responde a diferentes objetivos que se pueden perseguir. Los ritmos enérgicos como la electrónica ayudan a activar y motivar, mientras que los géneros más suaves, como el soul, favorecen la relajación. Esta variedad demuestra que escuchar música para limpiar es una estrategia activa para regular el estado de ánimo y reducir la percepción de esfuerzo.