La Academia Mexicana de la Comunicación reconoció la trayectoria de más de cinco décadas del periodista y empresario de medios, quien además se incorporó como Académico de Número de la institución.
La Academia Mexicana de la Comunicación entregó la Medalla Francisco Ibarra López al Mérito Empresarial en Comunicación 2026 a Ramón Alberto Garza García, Presidente y Director de Código Magenta en Cyan Media Lab, en reconocimiento a su trayectoria profesional y a su contribución al fortalecimiento del ecosistema de medios en México. La ceremonia se realizó en la Biblioteca Mexicana de la Fundación Miguel Alemán, ante integrantes de la Academia, colegas, empresarios y anteriores recipiendarios de la distinción.
Durante el acto, la presidenta de la Academia Mexicana de la Comunicación, Dra. Lidia Camacho Camacho, destacó el significado de una presea que lleva el nombre de Francisco Ibarra López, empresario visionario, fundador de Grupo ACIR e impulsor de la propia Academia. Camacho subrayó que la trayectoria de Garza representa una búsqueda constante por mantener vigente la esencia del periodismo frente a las transformaciones de la industria: innovar sin perder rigor y desarrollar proyectos empresariales sin abandonar la responsabilidad social de la comunicación.
La semblanza presentada recorrió una carrera iniciada en 1973 como reportero investigador de El Norte, diario al que estuvo vinculado 18 años, y que continuó con la fundación de Reforma, la creación de Palabra y Mural, su paso por Editorial Televisa, la revista Cambio, El Universal y la creación de Reporte Índigo. Se destacó también su incorporación temprana de nuevas tecnologías, como su participación en Infosel y el reconocimiento internacional obtenido por Reporte Índigo digital en 2007, así como su labor actual desde Código Magenta y Cyan Media Lab en el análisis de la vida pública mexicana.
Al recibir la distinción, Ramón Alberto Garza advirtió que México atraviesa la peor amenaza a su libertad en más de cinco décadas de ejercicio periodístico, al señalar que, a diferencia de crisis anteriores, hoy el país carece de una oposición fuerte que sirva de contrapeso mientras se intenta asfixiar la libertad de expresión. Denunció la estigmatización de periodistas críticos desde el poder, el silencio de medios que dependen de publicidad oficial, y calificó al llamado “huachicol fiscal” como una muestra de impunidad ligada a corrupción, crimen organizado y financiamiento político.

Frente a ese panorama, llamó a los medios impresos, electrónicos y digitales a ejercer un periodismo libre, crítico e independiente, en lo que describió como una “última llamada” para rescatar, desde la verdad, el país que los mexicanos merecen. Dedicó el reconocimiento a su familia, mentores, socios y colaboradores de más de cinco décadas, así como a quienes, dijo, todavía creen en defender un México libre.
La ceremonia tuvo además un significado especial para la Academia, que recibió formalmente a Garza como Académico de Número, incorporación que, según la institución, fortalece su pluralidad de experiencias y disciplinas. Por su parte, Antonio Ibarra Fariña, Vicepresidente y Director General de Grupo ACIR, destacó que la presea mantiene viva la memoria de su padre y recordó los principios que marcaron su trayectoria: la ética en la comunicación, la competencia honesta, la libertad de expresión y el derecho a la información, al tiempo que reconoció la huella de Garza en el periodismo mexicano.
Con esta distinción, Ramón Alberto Garza se suma a una lista de recipiendarios que incluye a Francisco Ibarra López, Edilberto Huesca Perrotín, Juan Francisco Ealy Ortiz, Miguel Alemán Velasco, Ana María Olabuenaga, Carmen Aristegui, Demetrio Bilbatúa Rodríguez y Francisco García Davish. La Academia Mexicana de la Comunicación reivindicó así una concepción del periodismo como actividad empresarial, ejercicio de responsabilidad pública y espacio para la innovación.
