Por Marco A. Galicia, Abogado corporativo

México exportó 664 mil 837 millones de dólares en 2025. La cifra describe una economía exportadora y, al mismo tiempo, una concentración sujeta a revisiones anuales del tratado hasta 2036, ya que, de ese total, el 83% se dirigió a Estados Unidos y el 3.3% a Canadá.

Para una empresa que evalúa internacionalizarse, el dato relevante no es cuánto exporta el país, sino bajo qué reglas tendrá que operar cuando lo haga

El T-MEC amplió los plazos de protección y endureció las reglas en materia de patentes, marcas, secretos comerciales y datos de prueba. Esa arquitectura protege a quien llega con derechos registrados y deja expuesto a quien llega sin ellos. Una marca que opera desde hace años en el mercado nacional, pero carece de registro en el mercado de destino, o un desarrollo técnico compartido con un distribuidor sin un acuerdo de confidencialidad, pueden convertirse en pasivos el día en que la operación crece. La secuencia importa: los activos intangibles se protegen antes de la primera venta, no después del primer conflicto.

La puerta que abrió el tratado

La conversación sobre internacionalización suele reducirse a la manufactura, pero el capítulo de comercio digital garantiza los flujos de datos transfronterizos, prohíbe las exigencias de localización de datos y reconoce los servicios de autenticación y confianza electrónica. Esto habilita a empresas mexicanas dedicadas al desarrollo de software, servicios de tecnología, mantenimiento industrial, logística, consultoría en calidad y servicios profesionales para prestar servicios en la región sin presencia física. La contrapartida es el manejo de la información: la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, vigente desde marzo de 2025, contempla multas de hasta 36.2 millones de pesos por infracción.

El financiamiento existe y ya opera

El programa PYMEX de Bancomext ofrece apoyos de hasta 30 millones de pesos, con tasas de hasta 14.5% en pesos o 10.27% en dólares, y plazos de hasta quince años, para sectores como el electrónico, automotriz, de electromovilidad y agroindustrial. El propio tratado incorpora un capítulo dedicado a la participación de las pymes en el comercio regional y a la simplificación de los trámites aduaneros.

Internacionalizar no empieza con un cliente en el extranjero; empieza con una estructura capaz de sostenerlo. La empresa que primero ordena su casa negocia después desde otra posición.

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