La presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en el aniversario del Consejo Coordinador Empresarial envía una señal de confianza y abre oportunidades para fortalecer la inversión, la competitividad y la seguridad de nuestro país.

Por Armando Zúñiga Salinas, presidente de ASUME

El pasado 13 de octubre tuve el honor de participar, en representación de las Asociaciones de Seguridad Unidas por México (ASUME) y de la industria de la seguridad privada, en la celebración del 50 aniversario del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), una institución que durante cinco décadas ha sido protagonista de la transformación económica, social y empresarial de nuestro país.

Fue una celebración histórica, no solamente por los 50 años de una organización que ha acompañado a México en momentos de grandes desafíos, sino por la presencia de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, quien compartió con los representantes empresariales durante más de dos horas.

Desde mi perspectiva, ese fue uno de los mensajes más importantes de la jornada.

Más allá de los discursos, las cifras y los anuncios, la disposición de la titular del Ejecutivo federal para permanecer, escuchar y convivir con los líderes empresariales representa una señal política de apertura y reconocimiento a la importancia de la iniciativa privada en el desarrollo nacional.

En un país que necesita acelerar su crecimiento económico, generar empleos formales, atraer inversiones y fortalecer su competitividad internacional, el diálogo entre el Gobierno y los empresarios no debe ser una excepción, sino una práctica permanente.

Medio siglo de liderazgo empresarial

El Consejo Coordinador Empresarial, fundado en 1976, ha sido durante cinco décadas un espacio de representación, unidad y construcción de propuestas para el desarrollo de México.

Hoy, bajo el liderazgo de su presidente, José Medina Mora Icaza, el CCE enfrenta una etapa particularmente importante, marcada por la transformación tecnológica, la revisión del T-MEC, los desafíos de seguridad, la transición energética y la necesidad de generar condiciones que permitan incrementar la inversión.

Durante la celebración, Medina Mora reiteró un principio fundamental: el CCE es una institución independiente, comprometida con México, capaz de dialogar con las autoridades, reconocer coincidencias y expresar diferencias con responsabilidad.

Esa independencia es precisamente una de sus mayores fortalezas.

Los empresarios no debemos ser espectadores de las decisiones nacionales. Tenemos la responsabilidad de participar, proponer, invertir, generar empleos y contribuir a la construcción de soluciones.

Los anuncios de la Presidenta: inversión y prosperidad compartida

Uno de los anuncios más relevantes de la presidenta Claudia Sheinbaum fue la presentación de una estrategia de inversión pública y mixta por 8.4 billones de pesos para los próximos cuatro años, destinada a impulsar infraestructura estratégica en sectores como energía, carreteras, ferrocarriles, puertos, agua y vivienda.

Se trata de una apuesta de gran dimensión que, de concretarse con eficacia, puede generar importantes oportunidades para la economía mexicana.

La mandataria también destacó medidas para facilitar la regularización fiscal de empresas, así como los acuerdos construidos con el sector privado en temas como el salario mínimo, los combustibles y la transición hacia una jornada laboral de 40 horas semanales.

Su mensaje giró alrededor de un concepto fundamental: la prosperidad compartida, entendida como la posibilidad de que el crecimiento económico se traduzca en mejores condiciones de vida para las familias mexicanas.

Pero para alcanzar estos objetivos será indispensable transformar los anuncios en proyectos, los proyectos en inversiones productivas y las inversiones en empleos formales y bienestar.

Por su parte, el sector empresarial puso sobre la mesa prioridades que considero fundamentales: certeza jurídica, Estado de derecho, seguridad, infraestructura, disponibilidad de energía, disciplina fiscal y preservación del grado de inversión de México.

La coincidencia entre Gobierno e iniciativa privada debe convertirse ahora en resultados concretos.

La seguridad privada: un aliado estratégico para la inversión nacional

Para quienes representamos a la industria de la seguridad privada, participar en este aniversario tuvo un significado especial.

Desde ASUME hemos trabajado durante años para posicionar a nuestro sector como un actor estratégico del desarrollo económico y de la seguridad nacional.

Hoy, la seguridad privada protege instalaciones industriales, centros logísticos, infraestructura crítica, hospitales, instituciones financieras, comercios, parques empresariales y cadenas de suministro.

Nuestra industria genera cientos de miles de empleos y representa una capacidad operativa, tecnológica y humana que contribuye diariamente a la continuidad de las actividades productivas.

No puede existir una política exitosa de atracción de inversiones sin una estrategia integral de seguridad.

Cada nueva planta industrial, cada centro de distribución, cada desarrollo de infraestructura y cada inversión nacional o extranjera requieren condiciones de protección, prevención de riesgos y continuidad operativa.

Por ello, la seguridad privada debe ser reconocida como parte del ecosistema de seguridad nacional, en colaboración y coordinación con las instituciones de seguridad pública.

Esta visión ha sido una de nuestras principales causas desde ASUME y recientemente quedó fortalecida con la publicación del libro La seguridad privada en el Estado mexicano, desarrollado en colaboración con el Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, de la Secretaría de la Defensa Nacional.

La profesionalización, la regulación, la inteligencia, la tecnología y la colaboración público-privada deben convertirse en pilares de una nueva etapa para nuestra industria.

Si México aspira a consolidarse como uno de los destinos más atractivos para la inversión mundial, también debe fortalecer las capacidades que permiten proteger esas inversiones.

Una oportunidad histórica para construir acuerdos

La celebración de los 50 años del CCE nos dejó una reflexión que considero fundamental: México necesita unidad de propósito, sin que ello signifique renunciar a la pluralidad de opiniones.

La presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, su mensaje de colaboración y la disposición de los empresarios para construir acuerdos deben interpretarse como una oportunidad para avanzar hacia una relación más productiva entre el Gobierno y la iniciativa privada.

El diálogo debe ser permanente, institucional y acompañado de compromisos verificables.

Desde ASUME reiteramos nuestra disposición para contribuir a este esfuerzo nacional, convencidos de que la seguridad, la inversión, el empleo y el bienestar están profundamente relacionados.

Felicito al Consejo Coordinador Empresarial, a su presidente José Medina Mora y a todos los empresarios que, a lo largo de cinco décadas, han contribuido a consolidar una institución fundamental para México.

Hoy tenemos la oportunidad de escribir un nuevo capítulo de colaboración.

Porque México necesita empresas fuertes, instituciones sólidas, trabajadores mejor preparados y condiciones de seguridad que permitan construir un futuro de prosperidad.

El gran mensaje de este aniversario es claro: cuando el Gobierno y los empresarios dialogan, México tiene mayores oportunidades de avanzar. Pero cuando a ese diálogo se suman la confianza, la seguridad y los resultados, México puede transformar verdaderamente su futuro.

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