La quinta edición de la Binational Convention 2026, organizada por American Society of Mexico, se realizó el 23 de septiembre en el hotel Camino Real Polanco, con la participación de gobernadores, diplomáticos, legisladores, empresarios y especialistas de ambos países.
Encabezado por Larry Rubin, presidente de American Society of Mexico, y Francisco Pérez Cisneros, presidente de la convención y CEO de Deloitte Spanish Latin America, el encuentro reunió a más de 40 representantes para analizar los retos y oportunidades de la relación bilateral, con énfasis en comercio, inversión, seguridad, energía e inteligencia artificial.
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ocupó un lugar central, ante la necesidad de fortalecer la integración productiva, brindar certidumbre a las inversiones y consolidar las cadenas de suministro de América del Norte.
Gobernadores destacan el potencial económico de México
En el panel “La ventaja exportadora de México: tecnología, manufactura y agronegocios”, los gobernadores Pablo Lemus Navarro, de Jalisco; Mauricio Kuri González, de Querétaro; Libia Dennise García Muñoz Ledo, de Guanajuato, y Alfredo Ramírez Bedolla, de Michoacán, expusieron las fortalezas productivas de sus entidades.
Lemus destacó el potencial tecnológico y de innovación de Jalisco; Kuri señaló que Querétaro había captado cerca de 800 millones de dólares de inversión estadounidense durante 2026, con oportunidades en los sectores aeroespacial y automotriz.
Por su parte, García Muñoz Ledo subrayó la importancia de consolidar a México, Estados Unidos y Canadá como una región comercial aliada, mientras Ramírez Bedolla resaltó las oportunidades de Michoacán en agroindustria y logística.
Las intervenciones coincidieron en que aprovechar las capacidades regionales permitirán atraer capital, ampliar exportaciones y fortalecer la participación de México en las cadenas productivas norteamericanas.
Seguridad y cooperación bilateral
Ronald Johnson destacó la importancia de profundizar la cooperación entre ambos países para enfrentar al crimen organizado transnacional. Señaló que Estados Unidos busca una relación con un México soberano y libre de la interferencia de organizaciones criminales.
La seguridad se posicionó así como un componente esencial de la relación bilateral, junto con el intercambio de información, la coordinación institucional y la colaboración económica.
En el encuentro también participaron José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE); Alejandro Malagón Barragán, presidente de CONCAMIN, y Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de COPARMEX, quienes aportaron la perspectiva empresarial sobre competitividad, inversión y certidumbre.
La agenda incluyó especialistas como Ildefonso Guajardo Villarreal, exsecretario de Economía y negociador mexicano del T-MEC; Chad Wolf, exsecre-tario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, y Ariane Ortiz-Bollin, responsable del análisis de riesgo soberano para las Américas en Moody’s Ratings.
Tecnología, energía e integración regional
La convención también abordó el impacto de la inteligencia artificial, el desarrollo tecnológico y la infraestructura energética, temas estratégicos para modernizar operaciones, elevar la productividad y responder a las exigencias de los mercados internacionales.
La cooperación bilateral representa una oportunidad para impulsar proyectos industriales, ampliar la capacidad energética, fortalecer infraestructura y desarrollar talento especializado.
Una relación estratégica para América del Norte
La quinta Binational Convention 2026 destacó que el crecimiento regional depende tanto de los acuerdos comerciales como de la capacidad de gobiernos y empresas para generar certidumbre, desarrollar infraestructura y fortalecer las cadenas productivas.
Ante la revisión del T-MEC y la competencia internacional, el reto para México consiste en convertir sus ventajas industriales, tecnológicas, agroalimentarias y logísticas en inversiones, exportaciones y empleos de mayor valor agregado.
La coordinación entre los sectores público y privado será determinante para aprovechar las oportunidades de América del Norte y consolidar una relación económica que favorezca el desarrollo de ambos países.