Las actualizaciones remotas convierten al automóvil eléctrico en una plataforma tecnológica capaz de evolucionar mediante software.
La inteligencia artificial, los sistemas avanzados de asistencia a la conducción y la personalización digital están transformando la industria automotriz. En esta evolución, XPENG apuesta por desarrollar vehículos eléctricos concebidos desde una plataforma tecnológica, con capacidad de procesamiento, actualizaciones remotas y funciones inteligentes que buscan adaptar la experiencia de manejo a las necesidades de cada conductor.
En entrevista exclusiva con Mundo Empresarial, Eduardo Aranda, director general de XPENG en México, explicó que uno de los principales diferenciadores de la compañía es su origen como empresa tecnológica, una visión que le permite acelerar el desarrollo de nuevos modelos e integrar soluciones digitales directamente en sus vehículos.
Con 26 años de experiencia en la industria automotriz, Aranda señaló que le interesó incorporarse a una marca que desarrolla automóviles con una dinámica distinta a la de los fabricantes tradicionales. Mientras que el desarrollo de un modelo en estos últimos puede tomar entre cuatro y seis años, explicó que XPENG ha llegado a desarrollar vehículos en periodos cercanos a un año, gracias a su enfoque en la simplicidad, la integración tecnológica y el desarrollo interno.
«El auto se tiene que acoplar a ti, no tú al auto» — Eduardo Aranda, director general de XPENG en México.
Inteligencia artificial al servicio del conductor
La tecnología de XPENG se refleja en funciones que van más allá de la propulsión eléctrica. Entre ellas destaca el estacionamiento remoto, que permite al conductor maniobrar el vehículo desde su teléfono inteligente, tanto para estacionarlo como para moverlo hacia adelante o hacia atrás sin estar dentro del automóvil.
La marca también incorpora sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), diseñados para apoyar al conductor durante los trayectos. De acuerdo con Aranda, estas herramientas pueden intervenir en funciones como el frenado, la aceleración y el seguimiento de las curvas, además de contribuir a mantener el vehículo dentro de una trayectoria adecuada.
A ello se suma un sistema de monitoreo que identifica señales de distracción o somnolencia y emite alertas cuando detecta que el conductor necesita prestar atención al camino. Estas funciones buscan fortalecer la seguridad mediante la combinación de sensores, cámaras y procesamiento de información.
Aranda subrayó que se trata de sistemas de conducción semiautónoma que requieren la supervisión permanente del usuario; la tecnología funciona como un apoyo, no como un sustituto de la responsabilidad al volante.
Actualizaciones remotas y vehículos personalizables
Otro de los avances relevantes es la posibilidad de actualizar el software del automóvil de manera remota, mediante un proceso similar al de un teléfono inteligente. Esto permite incorporar actualizaciones sin que cada intervención tenga que realizarse necesariamente en un taller, de acuerdo con las características de cada actualización.
La digitalización también permite configurar diferentes funciones según los hábitos y las necesidades del propietario. A través de los llamados X-Combos, los usuarios pueden establecer rutinas específicas, como activar seguros infantiles, bloquear las ventanas traseras o ajustar la temperatura del vehículo a determinadas horas.
La personalización también contempla funciones de protección y monitoreo. El modo de vigilancia, por ejemplo, puede utilizar las cámaras del automóvil para observar su entorno y enviar alertas ante determinadas situaciones.
“El auto se tiene que acoplar a ti, no tú al auto”, expresó Aranda al explicar la filosofía de la marca, orientada a que la tecnología se adapte al estilo de vida de cada usuario.
Baterías y recarga de alta velocidad
La infraestructura de carga es otro de los componentes fundamentales para la expansión de la movilidad eléctrica. En este ámbito, Aranda informó que XPENG firmó un acuerdo con Electronity para facilitar el acceso de sus clientes a una red de estaciones de carga, con condiciones preferenciales y herramientas para localizar los puntos disponibles.
Según lo explicado en la entrevista, la red contempla cargadores de hasta 240 kW. Con esta infraestructura, los vehículos podrían recuperar aproximadamente 60% de la batería en 30 minutos, aunque el tiempo efectivo depende de las condiciones de carga y del vehículo.
El directivo añadió que los automóviles están diseñados para admitir capacidades de carga de hasta 800 voltios, una característica que abre la posibilidad de aprovechar infraestructura de mayor capacidad conforme esté disponible. Bajo las condiciones adecuadas, señaló que alcanzar 80% de carga podría tomar alrededor de 12 minutos.
Estas prestaciones buscan reducir los tiempos de espera y facilitar el uso cotidiano de los vehículos eléctricos, uno de los factores que más influyen en la decisión de compra.
Tecnología respaldada por capacidad de procesamiento
El desarrollo tecnológico de XPENG no se limita a las funciones visibles para el conductor. Aranda destacó el papel de los chips y de la capacidad de procesamiento de datos que la compañía desarrolla internamente para sus vehículos.
Durante la entrevista, mencionó chips con una capacidad de procesamiento de hasta 700 TOPS (billones de operaciones por segundo), de acuerdo con la cifra expuesta por el directivo. Esta capacidad de cómputo resulta relevante para procesar grandes cantidades de información procedente de sensores y cámaras, especialmente en sistemas avanzados de asistencia y conducción automatizada.
El ejecutivo también explicó que la compañía trabaja en la integración de inteligencia artificial con sistemas físicos, una estrategia que abarca otras áreas de desarrollo, como la robótica humanoide. Este enfoque refleja una visión en la que las tecnologías creadas para distintas aplicaciones pueden contribuir al avance de la movilidad inteligente.
Aunque las capacidades de conducción autónoma que describió Aranda corresponden a desarrollos y experiencias en otros mercados, su exposición permite dimensionar la dirección hacia la que evoluciona la industria: vehículos capaces de interpretar su entorno, tomar decisiones dentro de los límites de sus sistemas y responder a condiciones de circulación cada vez más complejas.
Una oferta eléctrica para el mercado mexicano
En México, XPENG inició formalmente su comercialización el 25 de marzo de 2026. Su oferta inicial comprende los modelos G6, una SUV eléctrica disponible en versiones Long Range, Performance, Black Edition, y G9, una SUV de orientación familiar con versiones Long Range y Performance.
De acuerdo con Aranda, los precios de la gama presentada en la entrevista van de 799 mil a un millón 250 mil pesos. La propuesta combina equipamiento tecnológico, sistemas de asistencia, acabados y servicios digitales para competir en un segmento donde la innovación constituye un factor diferenciador.
El directivo también señaló que la compañía ha priorizado la infraestructura de posventa, el inventario de refacciones y la capacitación técnica antes de ampliar su operación comercial. La estrategia contempla que los distribuidores integren venta, servicio y disponibilidad de partes, con el propósito de acompañar al cliente durante la vida útil del vehículo.
La apuesta de XPENG refleja una transformación más amplia del sector automotor: el automóvil eléctrico deja de ser únicamente un medio de transporte para convertirse en una plataforma tecnológica que combina software, inteligencia artificial, conectividad, procesamiento de datos y servicios digitales.
Para Aranda, el reto es consolidar una marca confiable y acercar estas innovaciones a los consumidores mexicanos. El objetivo es que la tecnología no solo mejore las prestaciones del vehículo, sino que también simplifique la experiencia de manejo y permita una relación más personalizada entre el conductor y su automóvil.