Aeropuertos, aerolíneas, agencias de viajes, destinos y empresas buscan integrar una cadena de valor, capaz de atraer más visitantes a la Ciudad de México, extender las estancias de turistas en el país y distribuir los beneficios del turismo hacia nuevos territorios, guiados por una estrategia de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, impulsada a través del Instituto de Promoción Turística (IPT).
“El turismo tiene precisamente la capacidad de conectar territorios, culturas y personas, más allá de cualquier frontera”; así lo señaló Jennie Shrem Serur, directora general del Instituto de Promoción Turística de la Ciudad de México en el Networking Ciudad de México, evento en donde explicó una de las apuestas, que ya comienza a tomar mayor relevancia en la estrategia turística de la capital: hacer de la colaboración entre empresas, destinos e instituciones una herramienta para generar nuevos negocios y ampliar el valor económico del turismo.
Con este objetivo, la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, a través del IPT, reunió a más de 100 agencias de viajes, operadores de destinos, empresas y prestadores de servicios turísticos en el primer Networking Ciudad de México, encuentro de negocios, celebrado en el Acuario Michin, orientado a fortalecer la vinculación comercial y abrir nuevas oportunidades para la industria.
En este evento participaron también representantes del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), Mexicana, Tren Maya, Grupo Mundo Maya, Islas Marías, Playa del Carmen, Tulum y Rutas del Campo de la Ciudad de México.
El turismo como ecosistema de negocios
Para Jennie Shrem Serur, la construcción de alianzas es fundamental para fortalecer la oferta turística de la capital y conectarla con un mayor número de visitantes: “Reunimos a cerca de 100 agencias de viajes de la Ciudad de México, destinos, empresas y prestadores de servicios turísticos, que vienen a presentar su oferta, a escuchar, a conocerse y a generar nuevas oportunidades de negocio”.
Esto refleja una transformación en la manera de entender la promoción turística: los destinos ya no compiten por atraer visitantes, sino por construir alianzas que permitan captar, retener y extender el gasto turístico.
El turismo es una industria que depende de múltiples eslabones y cuyo crecimiento requiere coordinación entre ellos. En este contexto, las alianzas dejan de ser un complemento de la promoción para convertirse en una herramienta de competitividad.
La Ciudad de México, el punto de partida hacia otros destinos
Esta estrategia busca aprovechar también su posición como uno de los principales puntos de llegada de viajeros al país para conectar su oferta con otros destinos. El modelo tiene una implicación económica relevante: convertir a la capital en un nodo de distribución turística.
Al respecto Shrem Serur indicó: “hemos trabajado en fortalecer la conectividad y oferta turística, a través de alianzas estratégicas. Desde la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, encabezada por Alejandra Frausto Guerrero, se han impulsado acuerdos con actores estratégicos del sector: se han firmado convenios con el Tren Maya y Mexicana, y que durante este encuentro se sumó un convenio de colaboración en materia de promoción con Turística Integral Islas Marías”.
La firma del convenio celebrado entre Islas Marías y la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México representa un paso para integrar nuevos destinos a la estrategia de promoción turística de la capital. Al respecto, Hugo Sánchez Mijangos, gerente de Promoción y Desarrollo Turístico de Turística Integral Islas Marías, recalcó la importancia de la colaboración interinstitucional como una herramienta para consolidar una oferta turística diversa, responsable y competitiva.
De la promoción a la generación de valor
La apuesta por las alianzas estratégicas plantea un cambio de perspectiva para el sector: no se trata únicamente de promocionar destinos de manera aislada, sino de construir conexiones que generen mayor valor económico y turístico.
Una agencia de viajes puede conectar al visitante con una experiencia; una aerolínea puede facilitar el traslado; un aeropuerto puede ampliar las posibilidades de acceso; un destino puede ofrecer nuevas experiencias y una alianza institucional puede integrar todos estos elementos en una propuesta capaz de incentivar estancias más largas y recorridos multi-destino.
La Ciudad de México puede desempeñar un papel estratégico como punto de entrada y articulador de experiencias. “Estos acuerdos representan nuevas posibilidades para abrir conversaciones que puedan convertirse en alianzas, viajes e historias, que los visitantes de la Ciudad de México, Corazón Grande, quieran volver a vivir y a contar”, añadió la directiva del IPT.
Conectividad: el factor que puede cambiar el negocio
Si existe un elemento capaz de determinar el potencial de una alianza turística, es la conectividad. Román Arturo Vicencio, encargado de la Dirección de Planeación Estratégica del AIFA, recalcó las ventajas del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el cual cuenta con infraestructura aérea y terrestre que amplía las alternativas de movilidad en la Zona Metropolitana del Valle de México. Entre ellas se encuentran su terminal intermodal, una central de autobuses con conexión a más de 26 destinos, el Tren Suburbano y el Programa Conecta AIFA.
La infraestructura, sin embargo, necesita de un ecosistema comercial que la utilice. Ahí es donde las agencias de viajes y los tour-operadores adquieren relevancia, son quienes pueden traducir las opciones de conectividad en productos que el consumidor entienda, compre y utilice.
Luis Mariano Mendieta González, subdirector de Ventas y Comercialización Empresarial de Mexicana, aseguró que la aerolínea está dispuesta a sumar esfuerzos y construir relaciones comerciales, que contribuyan al crecimiento turístico nacional, al beneficio social y a la generación de empleo.
Ecuación: infraestructura + conectividad + comercialización + producto turístico.
Cuando estos elementos se articulan, aumenta la posibilidad de que el flujo de viajeros se traduzca en actividad económica: Más destinos, más oportunidades. Así, la estrategia busca ampliar el mapa de experiencias de los visitantes. Esta apuesta por conectar destinos tiene una dimensión regional para que el turismo contribuya a generar empleos, impulsar empresas locales y poner en valor el patrimonio natural, histórico y cultural de diferentes comunidades.