La competencia global por atraer turistas ha dejado de centrarse exclusivamente en ciudades y países. Hoy, los destinos más competitivos buscan sumar capacidades, conectar mercados y construir experiencias para captar viajeros, prolongar su estancia e incrementar la derrama económica. Con este enfoque, la Ciudad de México y Playa del Carmen unieron fortalezas para impulsar una estrategia de promoción y comercialización conjunta.
Esta alianza, promovida por el Instituto de Promoción Turística (IPT) de la Ciudad de México y la Secretaría de Turismo de Playa del Carmen, busca fortalecer la conectividad, desarrollar productos multi-destino y atraer un mayor número de visitantes nacionales e internacionales.
Durante la primera reunión de trabajo, encabezada por Jennie Shrem Serur, directora general del Instituto de Promoción Turística de la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México, y Fabiana Briseño, secretaria de Turismo de Playa del Carmen, se avanzó en la definición de la colaboración institucional hacia una agenda orientada a diseñar productos, llevarlos al mercado, activar campañas conjuntas y medir resultados.
La Ciudad de México concentra patrimonio histórico y cultural, gastronomía, entretenimiento, compras, conciertos, negocios, turismo médico y una amplia agenda de eventos. En tanto, Playa del Carmen es una puerta de entrada a la Riviera Maya, con una oferta que combina sol y playa, naturaleza, gastronomía y experiencias en destinos como Cozumel, Tulum y la Ruta de los Cenotes.
El punto de partida será la conectividad, ya que la ruta entre la Ciudad de México y Cancún registra alrededor de 25 vuelos diarios y, desde el aeropuerto, Playa del Carmen se encuentra a aproximadamente 45-60 minutos por vía terrestre. Esto hace posible integrar en un mismo itinerario dos experiencias turísticas complementarias y de gran reconocimiento internacional.
De esta forma, un visitante internacional podría iniciar su recorrido en la capital, disfrutar de su oferta cultural, gastronómica o de entretenimiento y posteriormente, continuar hacia el Caribe mexicano. En sentido inverso, los viajeros que se encuentren en la Riviera Maya podrían extender su estancia hacia la Ciudad de México para asistir a un concierto, participar en un evento corporativo, realizar compras, acceder a servicios de turismo médico o utilizar la capital como punto de conexión hacia otro destino internacional.
Esta alianza representa una oportunidad para promover la inversión turística. Hoteles, aerolíneas, agencias de viajes, tour operadores, plataformas digitales, restaurantes, operadores de experiencias, empresas de transporte, centros de entretenimiento y desarrolladores de productos turísticos podrán participar en la construcción de paquetes multi-destino.
Desde la perspectiva de inversión, el atractivo está en modelos capaces de elevar la estancia promedio, diversificar el gasto y generar nuevas razones para viajar durante diferentes épocas del año.
La estrategia, además, contempla un flujo en dos direcciones. No sólo busca llevar visitantes de la Ciudad de México hacia Playa del Carmen y la Riviera Maya; también pretende atraer a residentes de Quintana Roo hacia la capital para viajes de negocios, compras, conciertos, cultura, eventos, turismo médico y conexiones internacionales.
El programa Stop Over de Aeroméxico se incorpora a esta estrategia como una herramienta para incentivar que los viajeros internacionales conviertan una escala en una estancia en la Ciudad de México en una escala que se transforma en una noche adicional, representa mayor ocupación hotelera, consumo en restaurantes, visitas a museos y atractivos, transporte, compras y contratación de experiencias.
El desafío será convertir esa conectividad en resultados. Fabiana Briseño, secretaria de turismo de Playa del Carmen, señaló que esta primera reunión constituye el punto de partida para realizar activaciones conjuntas, fortalecer el producto turístico, iniciar su comercialización y evaluar sus resultados.
La medición será fundamental. El impacto de una estrategia de promoción no se limitará al alcance de una campaña o al número de personas que la observan. Su verdadero valor se reflejará en reservaciones, noches de hospedaje, gasto promedio, ocupación, empleos generados y retorno de las acciones promocionales.
La hospitalidad como activo estratégico
En una industria cada vez más digitalizada, reservar un hotel, comprar un vuelo o contratar una experiencia puede hacerse en cuestión de minutos. Sin embargo, la percepción que el visitante se lleva de un destino está profundamente vinculada con las personas. Jennie Shrem Serur destacó que la calidad humana como uno de los principales atributos de la Ciudad de México. La hospitalidad, el servicio y la capacidad de generar experiencias memorables son factores que influyen en la reputación de un destino, en las recomendaciones y en la decisión de regresar.
Un modelo con potencial para crecer
La alianza entre Ciudad de México y Playa del Carmen representa algo más que una estrategia de promoción. Es un intento por construir un corredor turístico multi-destino que aproveche la conectividad existente, combine dos ofertas complementarias y genere mayor valor para visitantes y empresas.
Si el objetivo se alcanza, Ciudad de México y Playa del Carmen podrían demostrar que la integración de destinos es una herramienta para elevar la competitividad turística de México.
