• En un entorno que exige coordinación y visión de largo plazo, el Consejo Coordinador Empresarial del Estado de México impulsa una agenda basada en el diálogo, la representación gremial y la construcción de condiciones para el crecimiento económico.
  • En uno de los estados con mayor peso económico del país, la capacidad de diálogo entre el sector empresarial y las instituciones públicas se vuelve un factor determinante para el desarrollo.
  • El Consejo Coordinador Empresarial del Estado de México articula propuestas como organismo representante de un amplio ecosistema productivo integrado por más de 85 cámaras y asociaciones.

En esta entrevista exclusiva con MUNDO EMPRESARIAL, Germán Jalil Hernández, Presidente del CCE Estado de México, comparte la visión del organismo, los avances en la interlocución institucional y los retos que enfrenta el empresariado mexiquense en el contexto actual.

ME – ¿Cuál considera que es actualmente el principal motor del crecimiento económico en el Estado de México y qué sectores tienen mayor potencial para detonar el desarrollo en los próximos años?

GJH- El Estado de México es una de las economías más relevantes del país, tanto por su tamaño como por su diversidad productiva. Su cercanía con los principales centros de consumo y su amplia y diversa infraestructura lo convierten en un punto estratégico para la actividad económica.

Desde la perspectiva del sector empresarial, el principal motor del crecimiento económico en el Estado de México hoy es una combinación muy clara: la industria manufacturera fortalecida por el fenómeno del nearshoring, acompañada de una sólida base logística y de consumo interno.

El Estado de México se ha consolidado como la segunda economía del país, aportando alrededor del 9% del PIB nacional, impulsado por la llegada de inversión nacional y extranjera, particularmente en manufactura, comercio y construcción. En este contexto, el nearshoring —la relocalización de cadenas productivas hacia México— ha sido determinante, al aprovechar la ubicación estratégica del estado, su conectividad y su cercanía con el mayor mercado del mundo.

ME- ¿Cuáles son los sectores con mayor potencial de desarrollo en el Estado del México?

GJH- De cara a los próximos años, hay cinco sectores clave que concentrarán el crecimiento principalmente en nuestra entidad:

La manufactura avanzada y automotriz que sigue siendo el eje estructural de la economía mexiquense, con una contribución superior al 20% del PIB estatal. La evolución hacia procesos de mayor valor agregado —electromovilidad, autopartes, dispositivos electrónicos— será clave en esta nueva etapa industrial.

La logística y transporte son fundamentales ya que el Estado de México es el gran nodo logístico del país. La combinación de corredores industriales, infraestructura carretera y proyectos como el AIFA han fortalecido su papel como hub de distribución nacional e internacional, especialmente ante el auge del nearshoring.

El comercio y mercado interno es el más grande del país; aporta cerca del 25% del PIB estatal. Este sector seguirá siendo un amortiguador económico y un detonador de inversión en retail, servicios y economía digital.

La construcción y desarrollo inmobiliario industrial son fundamentales ya que el crecimiento de parques industriales, centros logísticos y vivienda vinculada a polos productivos está directamente ligado a la llegada de nuevas empresas.

Debemos mencionar también los servicios de alto valor y tecnología que son espacios en consolidación, pero el futuro del Estado de México pasa por escalar hacia servicios profesionales, innovación, digitalización e integración a cadenas globales con mayor contenido tecnológico.

Hoy el Estado de México está transitando hacia una economía más sofisticada y diversificada. El reto —y al mismo tiempo la oportunidad— será capitalizar el nearshoring no solo en volumen, sino en calidad: atraer inversión que genere innovación, talento y valor agregado. El motor actual es industrial, pero el verdadero potencial está en evolucionar hacia un ecosistema económico más competitivo, tecnológico e integrado a Norteamérica.

ME-  ¿Cómo se está fortaleciendo la colaboración entre el sector empresarial y el gobierno estatal para generar políticas públicas que favorezcan la competitividad y la creación de empleos formales?

GJH- Se han abierto espacios de diálogo que permiten una comunicación más directa entre el sector empresarial y los distintos poderes del Estado. A lo largo de este periodo, hemos trabajado en una relación institucional con el Poder Ejecutivo, construyendo una interlocución constante y propositiva —como lo reflejan los encuentros sostenidos con la Secretaría de Movilidad del Gobierno del Estado—; con el Poder Judicial, a través del acercamiento con la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, generando agendas de colaboración en temas relevantes para el entorno empresarial; y, más recientemente, consolidando un acercamiento con el Poder Legislativo.

De igual forma, hemos participado en espacios de diálogo con el Sistema Estatal Anticorrupción, reconociendo la importancia de fortalecer la transparencia, la legalidad y la confianza en las instituciones como condiciones fundamentales para la actividad económica.

Este esfuerzo refleja una visión integral de coordinación, en la que cada poder tiene un papel clave en la construcción de condiciones para la competitividad y el desarrollo económico. Cuando las reglas son claras y se aplican de manera consistente, se generan mejores condiciones para que más empresas participen, inviertan y crezcan.

Como muestra de ello, el pasado 10 de abril el CCE Estado de México presentó la Agenda Legislativa Empresarial ante el Congreso local, integrada por 15 propuestas que abordan temas como la participación de proveedores locales en compras públicas, simplificación administrativa, seguridad pública, infraestructura, educación, transporte, desarrollo agropecuario y competitividad.

Dentro de esta agenda, se ha reiterado la importancia de fortalecer la aplicación efectiva del marco normativo vigente, particularmente en lo relacionado con la participación de proveedores locales en procesos de contratación pública, así como avanzar en esquemas que faciliten la instalación y operación de unidades económicas, agilicen procesos de licitación y refuercen mecanismos de transparencia.

Esta agenda fue construida con la participación de más de 85 cámaras y asociaciones, lo que refleja la diversidad del sector productivo en la entidad. También es importante reconocer el trabajo del Consejo Directivo del CCE, que ha sido clave para articular estas propuestas y darles seguimiento.

El siguiente paso es mantener estos espacios de trabajo y avanzar en la revisión conjunta de cada planteamiento.

ME- En un entorno económico cada vez más digital, ¿qué papel juega la innovación tecnológica dentro de las empresas mexiquenses y cómo apoya el CCE su adopción?

GJH- Las empresas en el Estado de México han ido incorporando herramientas tecnológicas de manera progresiva, con distintos ritmos según su tamaño y sector.

Desde el CCE promovemos la vinculación con espacios de conocimiento y el intercambio de experiencias que permitan avanzar en este proceso, particularmente en el caso de las MIPYMES.

La incorporación de tecnología forma parte de la evolución de las empresas y contribuye a fortalecer su operación.

ME- Sabemos que las pequeñas y medianas empresas son la base de la economía del estado. ¿Qué programas o acciones está impulsando el Consejo para fortalecerlas y ayudarlas a crecer?

GJH- Las pequeñas y medianas empresas tienen un papel central en la economía del Estado de México.

El trabajo del CCE ha estado enfocado en visibilizar sus necesidades e impulsar condiciones que favorezcan su desarrollo, como el acceso a financiamiento, su integración a cadenas productivas y la participación de proveedores locales.

En este sentido, uno de los ejes relevantes de la Agenda Legislativa Empresarial es precisamente fortalecer su participación en compras públicas, generando condiciones más equitativas en los procesos de licitación y promoviendo un mayor acceso a oportunidades para empresas locales.

Estos temas forman parte de una visión más amplia que busca que más empresas puedan consolidarse y crecer en un entorno más competitivo.

ME- ¿Cómo está respondiendo el sector empresarial mexiquense al reto de la sostenibilidad y qué oportunidades representa la llamada “economía verde” para el desarrollo regional?

GJH- Cada vez más empresas están incorporando prácticas de sostenibilidad en su operación, en función de sus capacidades, sector y desde el CCE buscamos mantener este tema presente y generar condiciones para que más empresas puedan integrarlo de manera gradual.

El sector empresarial mexiquense —alineado a lo que ocurre a nivel nacional— ha entendido que la sostenibilidad dejó de ser un tema reputacional para convertirse en una condición de competitividad y permanencia en los mercados globales.

El gran cambio es que el nearshoring está evolucionando hacia lo que hoy se conoce como “greenshoring” o relocalización sostenible.

Las empresas que llegan —y las locales que compiten— están siendo evaluadas no solo por costos, sino por: Acceso a energías limpias; cumplimiento ambiental y resiliencia ante riesgos climáticos.

Esto es clave, porque los inversionistas internacionales ya privilegian cadenas de suministro sostenibles, y quien no se adapte simplemente queda fuera.

ME- Desde su perspectiva, ¿cómo visualiza al Estado de México en materia económica y empresarial en los próximos cinco años, y qué papel jugará el CCE en esa transformación?

GJH- El Estado de México tiene una posición estratégica en la economía nacional y un papel relevante en la articulación de cadenas productivas, inversión y empleo.

El empresariado mexiquense ha demostrado su capacidad para sostener la actividad económica y adaptarse a distintos escenarios. En ese contexto, la fortaleza gremial del CCE es un activo importante, al integrar a un amplio número de organismos que representan distintos sectores productivos.

Hacia adelante, será fundamental mantener espacios de diálogo con autoridades y fortalecer una visión compartida que permita avanzar en temas prioritarios para el desarrollo económico.

El proceso iniciado con la Agenda Legislativa Empresarial marca una ruta de trabajo que requiere continuidad, seguimiento y colaboración.

En los próximos cinco años, visualizo al Estado de México como uno de los centros industriales y logísticos más sofisticados de América Latina, no solo por su tamaño, sino por la calidad de su integración a las cadenas globales de valor.

También como un hub industrial de nueva generación. La manufactura evolucionará hacia procesos de mayor valor agregado: automatización, electromovilidad, dispositivos tecnológicos. No se tratará solo de producir más, sino de producir mejor y con mayor contenido tecnológico.

Con liderazgo logístico a nivel nacional. Con infraestructura clave y proyectos como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el estado se consolidará como el gran centro de distribución del país, articulando cadenas de suministro más eficientes y resilientes.

Con un ecosistema empresarial más competitivo y sostenible. Las empresas mexiquenses estarán más integradas a estándares globales en sostenibilidad, digitalización y gobierno corporativo, respondiendo a las exigencias de los mercados internacionales.

Con mayor atracción de inversión extranjera de calidad. No solo veremos más inversión, sino inversión más sofisticada, vinculada a innovación, talento y desarrollo tecnológico.

Por lo anterior, considero que Consejo Coordinador Empresarial —y particularmente su representación en el Estado de México— jugará un papel fundamental como articulador, facilitador y voz estratégica del sector empresarial.

Queremos seguir siendo un puente entre empresa y gobierno impulsando condiciones de certidumbre, Estado de derecho y políticas públicas que incentiven la inversión y el crecimiento. Como un promotor de competitividad regional fomentando agendas clave como: Mejora regulatoria, desarrollo de talento, innovación, digitalización e infraestructura estratégica.

Compartir en:​