• El organismo empresarial considera que la revisión del acuerdo comercial representa una oportunidad para fortalecer el contenido nacional, integrar a más MiPyMEs a las cadenas regionales de valor y desarrollar empresas altamente especializadas.
• En 2025, las exportaciones mexicanas alcanzaron un valor de 664 mil 837 millones de dólares, de los cuales el 83.7% tuvo como destino Estados Unidos, lo que abre nuevas oportunidades para consolidar proveedores nacionales.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) afirmó que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) debe convertirse en el punto de partida para una nueva etapa de desarrollo económico basada en el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), con el objetivo de incrementar el contenido nacional, consolidar proveedores regionales y generar mayor valor agregado dentro de las cadenas productivas de América del Norte.
El organismo empresarial señaló que la decisión de Estados Unidos de no extender el T-MEC por un nuevo periodo de 16 años no implica el fin del acuerdo comercial, sino el inicio de una etapa de revisiones anuales que redefinirá la agenda económica regional. En este contexto, consideró que sectores estratégicos como la inteligencia artificial, los semiconductores, la electromovilidad, los minerales críticos y la seguridad económica marcarán el rumbo de la integración comercial en los próximos años.
Durante las Juntas Internacionales 2026, realizadas bajo el lema «Hidden Champions México: Cómo construir empresas líderes de nicho con impacto global», COPARMEX concluyó que México debe evolucionar de una economía basada principalmente en la manufactura hacia un modelo que también impulse empresas altamente especializadas, innovadoras y con un elevado valor agregado.
En este sentido, el presidente nacional de COPARMEX destacó que el siguiente paso para el país consiste en incorporar un mayor contenido tecnológico, fortalecer la innovación y lograr que un mayor número de empresas compitan a partir del conocimiento, la especialización y el desarrollo de soluciones de alto valor. Añadió que el modelo de los denominados Hidden Champions representa una ruta viable para alcanzar ese objetivo.
Las conclusiones del encuentro señalaron que las empresas líderes de nicho construyen su competitividad mediante la solución de problemas altamente especializados, el desarrollo de tecnología, la formación de talento técnico y el establecimiento de relaciones de largo plazo con sus clientes. Asimismo, coincidieron en que la innovación permanente, la excelencia operativa y la especialización son factores que podrían convertirse en ventajas competitivas para miles de MiPyMEs mexicanas.
COPARMEX destacó que México cuenta con bases sólidas para aprovechar esta oportunidad. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones nacionales ascendieron a 389 mil 723 millones de dólares, lo que representó un crecimiento de 24.6% respecto al mismo periodo del año anterior. En tanto, las importaciones sumaron 379 mil 866 millones de dólares, de las cuales cerca del 80% correspondió a bienes intermedios destinados a la industria instalada en el país.
Además, recordó que 83.7% de las exportaciones mexicanas tienen como destino el mercado estadounidense, reflejo del alto nivel de integración productiva que existe entre México y sus socios comerciales de América del Norte.
El organismo subrayó que el país ya cuenta con clústeres consolidados en industrias como la automotriz, aeroespacial, electrónica y de dispositivos médicos, por lo que el reto ahora consiste en incorporar a un mayor número de empresas nacionales como proveedores regionales en sectores estratégicos como los semiconductores, la inteligencia artificial, la electromovilidad, la manufactura avanzada y la producción de minerales críticos.
Para alcanzar ese objetivo, COPARMEX consideró indispensable impulsar una política integral de desarrollo empresarial que facilite la formalización de negocios, amplíe el acceso al financiamiento, fortalezca los programas de desarrollo de proveedores, promueva la certificación y la innovación, y garantice condiciones de seguridad, certidumbre jurídica, disponibilidad de energía e infraestructura competitiva.
El organismo concluyó que únicamente bajo estas condiciones la relocalización de inversiones y el fenómeno del nearshoring podrán traducirse en un mayor contenido nacional, crecimiento regional, cadenas de suministro más sólidas y la generación de empleos formales mejor remunerados.
Finalmente, COPARMEX reiteró que la revisión del T-MEC debe aprovecharse como una oportunidad estratégica para fortalecer la competitividad de América del Norte y acelerar la integración de un mayor número de MiPyMEs mexicanas a las cadenas regionales de suministro, incrementando la participación de empresas nacionales en sectores de alto valor agregado.