La Salle apuesta por el aprendizaje permanente, el liderazgo humanista y la vinculación con las necesidades del mundo actual a través de Horizonte La Salle 2032.
En un entorno marcado por la acelerada transformación tecnológica, la irrupción de la inteligencia artificial y los profundos cambios sociales que redefinen el mundo laboral, las universidades enfrentan uno de los mayores desafíos de su historia: formar profesionales capaces de adaptarse, innovar y generar impacto positivo en la sociedad.
Para el Mtro. Nestor Anaya Marín, fsc, rector de la Universidad La Salle México, la educación superior ya no puede limitarse a transmitir conocimientos técnicos. Su misión, afirma, debe ser formar líderes íntegros que comprendan la complejidad de los desafíos actuales y cuenten con las herramientas necesarias para transformarlos en oportunidades.
En entrevista con Mundo Empresarial, el rector compartió la visión que guía el proyecto Horizonte La Salle 2032, una estrategia institucional construida de manera participativa con estudiantes, docentes, egresados, empresarios y diversos actores sociales para definir el rumbo de la universidad durante la próxima década.
“Ante un mundo cambiante y desafiante, las universidades también deben elegir el horizonte hacia el que desean caminar. Tener una meta clara nos permite convertir los sueños en proyectos y los proyectos en realidades”, señaló.
Aprender durante toda la vida
Uno de los ejes centrales de Horizonte La Salle 2032 es la educación continua. Para Anaya Marín, el aprendizaje ya no termina con la obtención de un título universitario; por el contrario, se ha convertido en una necesidad permanente.
“La velocidad con la que cambia el mundo exige una actualización constante. Los desafíos profesionales son cada vez más complejos y requieren combinar conocimientos técnicos con una comprensión profunda de las necesidades sociales”, explicó.
Esta visión dio origen a La Salle Connect, una plataforma diseñada para impulsar la formación continua de profesionistas, directivos y organizaciones mediante programas alineados con las demandas reales del mercado y la sociedad.
La Salle Connect: conocimiento con propósito
Más que una oferta de cursos, La Salle Connect busca convertirse en un espacio donde converjan conocimiento, innovación, experiencia profesional y propósito.
El rector destacó que, de acuerdo con el Foro Económico Mundial, las habilidades técnicas tienen ciclos de vigencia cada vez más cortos debido a los cambios tecnológicos, regulatorios y económicos. Ante esta realidad, la actualización permanente deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en una necesidad estratégica.
“Queremos generar espacios donde las personas encuentren herramientas prácticas para transformar su realidad, ya sea dentro de una empresa, una institución o en la sociedad misma”, afirmó.
La plataforma reúne especialistas nacionales e internacionales para diseñar soluciones formativas que permitan a las organizaciones responder a retos concretos, al tiempo que fortalecen las capacidades humanas de sus equipos.
Las habilidades humanas marcarán la diferencia
Si bien la tecnología seguirá transformando profesiones e industrias, Anaya Marín considera que el factor humano será el principal diferenciador en el futuro.
“La diferencia no la harán únicamente los conocimientos técnicos. La capacidad de comunicarse, construir acuerdos, resolver conflictos, liderar equipos y generar relaciones de confianza será fundamental para el éxito profesional”, sostuvo.
Por ello, La Salle mantiene una apuesta decidida por una formación integral que combine excelencia académica con valores, ética y responsabilidad social.
“No basta con formar profesionistas competentes; debemos formar personas comprometidas con el bien común y capaces de generar valor sostenible para su entorno”, añadió.
Inspirar, generar resiliencia y construir comunidad
Al hablar sobre los retos actuales de la educa-ción superior, el rector identificó tres conceptos fundamentales: inspiración, resiliencia y comunidad.
Considera que uno de los grandes desafíos de las instituciones educativas consiste en inspirar a los jóvenes para que encuentren propósito en su profesión y comprendan que su trabajo puede convertirse en una herramienta de transformación social.
“Necesitamos profesionales que vean los desafíos no como obstáculos, sino como oportunidades para crecer y transformar la realidad”, señaló.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer una cultura de colaboración frente a los problemas globales que ninguna organización puede resolver de manera aislada.
“Debemos aprender a reconocer que quienes nos rodean no son competidores, sino aliados con quienes podemos construir soluciones para los desafíos que enfrentamos como sociedad”.
Educación con impacto social
Para Anaya Marín, el desarrollo del talento debe ir acompañado de una visión de sostenibilidad y responsabilidad social. Las organizaciones, afirmó, tienen la responsabilidad de generar valor económico sin perder de vista su impacto en las personas, las comunidades y el medio ambiente.
“Todos estamos llamados a ser constructores del futuro. No podemos permanecer como simples observadores; debemos convertirnos en actores que participan activamente en la transformación de la sociedad”.
Esta visión cobra especial relevancia en una época en la que las empresas buscan fortalecer sus estrategias ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), integrando el desarrollo humano como un componente esencial de su crecimiento.
Renovarse para construir el futuro
Durante la conversación con Mundo Empresarial, el rector reiteró que la educación debe ser un proceso permanente que permita a las personas adaptarse a los cambios, desarrollar nuevas capacidades y contribuir a la construcción de una sociedad más justa, sostenible y próspera.
Al concluir la entrevista, hizo un llamado a empresarios, líderes y profesionistas a mantener una actitud constante de aprendizaje y renovación.
“El mundo nos exige actualizarnos de manera integral. Renovarnos ya no es una opción, sino una necesidad. Las herramientas adecuadas y pertinentes son las que nos permitirán seguir creciendo y construyendo la sociedad que deseamos”.
Con iniciativas como Horizonte La Salle 2032 y La Salle Connect, la Universidad La Salle México reafirma su compromiso de formar líderes capaces de combinar conocimiento, innovación y sentido humano para responder a los desafíos del presente y contribuir a la construcción de un futuro más incluyente, sostenible y esperanzador.